Laboratorios del INACH se convierten en la antesala científica del crucero CIMAR 1 Antártico

Personal científico y académicos de la Universidad de Concepción, Universidad Austral de Chile junto a especialistas del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), que participarán en el primer crucero CIMAR 1 Antártico a bordo del rompehielos Almirante Óscar Viel, visitaron el Laboratorio Embajador Jorge Berguño Barnes del Instituto Antártico Chileno (INACH) en Punta Arenas. La actividad permitió acercar la dotación científica de este crucero, respecto a las capacidades de investigación instaladas en la región austral y generar un espacio de intercambio directo con sus equipos de trabajo.

La travesía corresponde a la primera campaña en la Antártica del tradicional programa de Cruceros de Investigación Científico-Marina en Áreas Remotas (CIMAR), coordinado por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y el SHOA. El Viel zarpará esta semana desde Punta Arenas con una veintena de investigadoras e investigadores de distintas instituciones del país, entre ellos el académico y científico Dr. Leonardo Castro, de la Universidad de Concepción, y la asesora científica del CONA, Patricia Álvarez.

Un encuentro en torno a la ciencia antártica

La llegada de este grupo a las dependencias del Instituto se enmarca en una colaboración de larga data entre las distintas entidades, que incluye participación en campañas oceanográficas, planificación conjunta y el despliegue de instrumentación en el océano Austral. Para el INACH, abrir sus laboratorios a equipos que se embarcarán en el CIMAR 1 Antártico permite compartir experiencia, contrastar metodologías y generar nuevas sinergias en el estudio marítimo.


Sobre este punto, el investigador del Departamento Científico, Dr. Marcelo González destacó que, desde su instalación en Punta Arenas en 2003, el Instituto se ha consolidado como un actor importante dentro del ecosistema científico de la región. En ese marco, añadió que “contar con una plataforma de laboratorios es clave para que las y los investigadores conozcan las posibilidades de colaboración y de apoyo que podemos ofrecer a sus proyectos”.

Asimismo, Leonardo Castro resumió el valor de la instancia: “Nos ofrecieron la oportunidad de conocer las instalaciones, el equipamiento y conversar con los investigadores. Por eso quisimos participar, ha sido una experiencia muy interesante”. La jornada incluyó un recorrido por los distintos laboratorios, acuarios y espacios de trabajo del Instituto, donde pudieron conocer en detalle cómo se desarrolla la investigación antártica cotidiana.

Durante la actividad, el grupo conoció parte del equipamiento de última generación del INACH. Entre ellos, el microtomógrafo utilizado para estudiar la estructura interna de muestras biológicas como el kril antártico, fósiles de plantas, invertebrados, anfibios y pequeños mamíferos. También los laboratorios de Biología Molecular y Microscopía, donde se desarrollan estudios que permiten obtener información del ADN y caracterizar microorganismos presentes en ambientes polares. 

La visita culminó con el glider SeaExplorer, instrumento oceanográfico que permite perfilar la columna de agua hasta 1.000 metros, y los acuarios subantártico y antártico de investigación, que albergan distintas especies marinas antárticas mantenidas bajo condiciones controladas para su estudio.

Para González, es importante que las y los visitantes puedan conocer en terreno el equipamiento que se ha logrado adjudicar en los últimos años a través de Fondequip y cómo este se pone al servicio de la comunidad científica. “En definitiva, este tipo de recorridos nos permite mostrar tanto la labor del INACH como la manera en que el Instituto puede apoyar las actividades científicas de nuestros colaboradores en el futuro”, señaló.

Sobre estas capacidades, Castro destacó que la infraestructura disponible abre enormes posibilidades de investigación científica, y se mostró particularmente impresionado por la prolijidad con que se trabaja: “Siempre llama la atención cómo mantienen los organismos traídos desde la Antártica durante tanto tiempo. Eso no es algo que se pueda hacer en muchos lugares del mundo y aquí, lo están haciendo hace rato. Es un logro muy importante”.

Primera travesía en aguas antárticas

La campaña CIMAR 1 Antártico será una experiencia piloto para evaluar las capacidades del Viel como plataforma  para estudios en la región, desplegando una amplia batería de instrumentos durante la navegación. “Ahora vamos a descubrir cuáles son las capacidades reales del buque haciendo investigación antártica”, detalló Álvarez. En el crucero participarán 23 integrantes del equipo científico distribuidos en nueve proyectos que abarcan geología marina, física del océano, química y biología, incluyendo una iniciativa liderada por investigadoras e investigadores del INACH, como la Dra. Carla Ximena Salinas.

En esta línea, la asesora científica Patricia Álvarez del SHOA destacó un proyecto geológico centrado en los montes submarinos Orcas y Tres Hermanas para estudiar su volcanismo. Los demás trabajos abarcan física, geología y algo de química, siempre con fuerte vinculación a la biología.

La investigadora del INACH, Dra. Lorena Rebolledo y representante del INACH ante el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), subrayó el valor de abrir las puertas del Laboratorio Jorge Berguño a grupos externos: “Es importante que conozcan las capacidades que tiene el INACH, en particular los laboratorios que tenemos y el equipamiento que hemos ganado a lo largo de los años, y que también sepan lo que hacemos durante la campaña antártica y el resto del año en términos de investigación científica y cooperación internacional”.

Para el Instituto, que forma parte activa del CONA, instancias como esta visita permiten mostrar el trabajo que se realiza durante todo el año en la región, desde el mantenimiento de colecciones y laboratorios hasta la operación de equipamiento en terreno. Al mismo tiempo, como destacó la Dra. Rebolledo, “son importantes para establecer lazos con otros investigadores e investigadoras y para que la nueva gente conozca los fondos a los que pueden acceder y los equipamientos disponibles”, reforzando el carácter colaborativo de la ciencia polar chilena.

Estas acciones fortalecen la red de actores que miran a la Antártica como un laboratorio natural para comprender el cambio climático y la dinámica del océano Austral. Al recibir a las y los participantes del CIMAR 1 Antártico, el Laboratorio Jorge Berguño consolida su papel como espacio de encuentro e investigación para campañas científicas que proyectan a Punta Arenas como puerta de entrada al Continente Blanco.