A través del presente, diversas organizaciones y trabajadores en alerta manifestamos nuestro
más enérgico rechazo a las recientes políticas de persecución y estrangulamiento que el
actual gobierno está ejecutando contra la población migrante trabajadora. Denunciamos una
estrategia coordinada que busca precarizar la vida de quienes solo desean trabajar
honradamente.
- Persecución Laboral y Multas Arbitrarias
Denunciamos la aplicación de multas sistemáticas basadas en la Ley N° 21.325, las cuales no
buscan la regularización, sino el agobio económico del trabajador. Bajo este esquema, se
castiga a empleadores y empleados, empujando a miles de personas a la clandestinidad y la
exclusión. - El Dictamen N° D138/2026: Una Medida Discriminatoria
Alertamos sobre el impacto del Dictamen N° D138/2026 de la Contraloría, el cual prohíbe de
forma injusta que extranjeros con residencia legal sigan sirviendo en municipalidades. Esta
medida no solo es discriminatoria, sino que pone en riesgo servicios críticos, como los del
Cementerio General, amenazando con provocar una crisis sanitaria en la capital por pura
ceguera ideológica. - Instrumentalización Política y Alianzas Internacionales
Sostenemos que estas medidas no responden a una gestión técnica, sino a una agenda
autoritaria alineada con intereses externos. Se utiliza el hambre y la incertidumbre como
herramientas para forzar el retorno de ciudadanos a Venezuela, con el fin de que actúen como
peones políticos de figuras de la oposición como María Corina, bajo la sombra de la influencia
de poderes internacionales. - La Ineficiencia como Castigo
El propio Estado admite su incapacidad administrativa al no contar con personal diplomático
ni canales para gestionar salvoconductos o verificaciones de identidad. En lugar de buscar
soluciones humanas, el gobierno prefiere mantener a las personas en un «limbo» judicial y
administrativo por plazos superiores a los 180 días.
¡EXIGIMOS EL CESE INMEDIATO DE LAS MULTAS Y LA DEROGACIÓN DE LOS DICTÁMENES
QUE IMPIDEN EL DERECHO AL TRABAJO!
“El trabajo es un derecho, no una moneda de cambio política.”

