El ajedrez se toma los sábados en la Galería Palace

Cada sábado, cuando el reloj se acerca a las cuatro de la tarde, algo comienza a moverse en la Galería Palace. Las mesas salen, los tableros se abren y las piezas —blancas y negras— quedan listas para una batalla silenciosa que cada semana suma nuevos jugadores.

Poco a poco, el encuentro ajedrecístico se ha ido transformando en un pequeño ritual ciudadano. Vecinos, curiosos y aficionados llegan para jugar, mirar o simplemente compartir un momento distinto, donde la mente se pone a trabajar y la conversación fluye entre jugada y jugada.

La iniciativa, que se realiza todos los sábados a las 16 horas, ha ido creciendo de manera natural, consolidándose como un espacio abierto para la comunidad en pleno centro de Punta Arenas.

Cristián Morales, de la librería Leo el Sur, valoró el espíritu del encuentro y la manera en que el ajedrez convoca a las personas.

“Lo más bonito es que la gente se encuentre. En tiempos donde todo parece ocurrir detrás de una pantalla, ver a las personas reunidas alrededor de un tablero, pensando, conversando y compartiendo, tiene algo profundamente humano. Este espacio en la Galería Palace se está transformando en un pequeño punto de encuentro para la comunidad”, señaló.

Morales agregó que el ajedrez también tiene un vínculo natural con la lectura y el pensamiento.

“El ajedrez es un juego hermoso: mezcla estrategia, paciencia, imaginación y carácter. En Leo el Sur tenemos varios libros dedicados a este mundo, porque detrás de cada partida también hay historia, estudio y pasión”.

Entre los jugadores habituales está José Ly, quien destacó el ambiente que se genera cada semana. “Siempre aparece algún rival nuevo. Eso es lo entretenido: cada sábado es distinto, uno juega, conversa y además conoce gente”.

Algo parecido le ocurrió a Fabián Oval, quien hace algunos años descubrió el juego y desde entonces no lo ha soltado. “Hace un tiempo me acerqué al ajedrez casi por curiosidad y me terminó atrapando. Es un juego que siempre te desafía: cada partida es distinta y uno nunca deja de aprender”.

Así, entre movimientos calculados, risas discretas y relojes imaginarios, el ajedrez sigue ganando espacio en la Galería Palace. Un tablero abierto para quien quiera sentarse, pensar un momento… y dejar que la mente juegue.