A raíz de la mega reforma tributaria del gobierno de Kast, un parlamentario de oposición dijo que enviarían un “tsunami de indicaciones” en contra de las pretensiones del Ejecutivo. El parlamentario lo decía en forma metafórica.
El oficialismo, ante tal metáfora, y que iba en serio, se les adelantó en la jugada, y sin decir lo que haría, y en forma concreta, introdujo una indicación sustitutiva que reemplazó 15 de los 33 artículos permanentes de la mega-reforma. Con esto, el gobierno hizo prevalecer su indicación, y con el grito de alerta de tsunami, se cayeron todas las enmiendas de los diputados opositores. Como dicen por ahí: “por la boca muere el pez”.
Ahora nos enteramos que el presidente Kast también se las trae, y usó pícaramente una metáfora al decir que al día siguiente de asumir su mandato se irían 300 mil migrantes del país. Aclaró que eso “fue una metáfora, y si alguien se lo creyó, estaba equivocado”.
¿Fue engañoso Kast con la gente que creyó en su palabra, o fueron torpes quienes lo escucharon y le consideraron? Aunque el presidente se adelanta a la respuesta, deslizó una falta de preparación de la gente por no saber leer sus metáforas. Ya nos damos por notificados quienes no entienden.
Veamos entonces al presidente Kast: Uno de los principales problemas que se visualiza es que el Presidente de la República, podría caer en su propia consecuencia electoral, (cosechará lo que sembró) ya que su estrategia, con olor a falsedad, obliga a la ciudadanía a ejercer un rol mucho más activo, de presión y de vigilancia permanente.
Inevitablemente el presidente y su gobierno deberá, tras el desencanto de sus palabras metafóricas, enfrentar una crisis de gobernabilidad, porque la ciudadanía lo confrontará con políticas públicas reales, concretas, urgentes y que aún no aparecen en el horizonte. Es decir, el ciudadano no se anda con metáforas, sino con temas establecidos y señalados, tal cual ocurrió en el parlamento.
El problema no está en la expectativa equivocada o sobre dimensionada de la ciudadanía, sino, en los compromisos de Kast, y que después se desliga, señalando que eran solo “figuras retóricas”. El presidente movilizó esperanzas y alteró las percepciones y emociones ciudadanas, con una mentira, engaño, y que incluso tergiversaron las encuestas.
Las palabras del presidente tendrán consecuencia por manipulación malintencionada, ya que uno de los temas que más se trató en las encuestas de opinión pública, fue la delincuencia y migración.
Raymond Porter (2022) nos ubica en los riesgos para la democracia que traen las encuestas frente a los procesos electorales, y que pueden afectar la intención de votos, ante las interpretaciones, sesgos cognitivos, o compromisos falsos del candidato, como es el caso actual.
Al parecer, y dado los antecedentes, el presidente Kast fue pillo, algunos dirán tramposo, al ocupar una metáfora en migración y crimen organizado, cuando él sabía de antemano que no cumpliría nada de lo dicho.
Ahora, como un diablo que vende cruces, pasa su responsabilidad a los que no supieron “leer su metáfora”, y se desliga de toda obligación. ¡Así cualquiera!
Afortunadamente, no todos somos bribones o demagogos en nuestras sentencias políticas.
Dr. Sergio Reyes Tapia.
Ex seremi de Bienes Nacionales de la
Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

