María Elena Hermosilla Díaz, tu partida deja un vacío profundo en nuestras vidas, pero nos reconforta saber que tu luz ya no pertenece al tiempo, sino a la memoria eterna de quienes tuvimos la fortuna de amarte y ser amados por ti. Descansa en paz, querida Mari. Tu legado de amor vivirá por siempre en nuestros corazones.
Maria Helena Hermosilla Diaz (q.e.p.d.)

