Un total de 25 trabajadores y trabajadoras de Magallanes culminaron satisfactoriamente el Programa de Formación Especializada en Soldadura con aplicación de normativa ASME, iniciativa orientada a fortalecer la disponibilidad de capital humano especializado para industrias energéticas, petroquímicas, de construcción, naval, entre otras.
La ceremonia de certificación se realizó en el Auditorio Ernesto Livacic de las facultades de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de Magallanes (UMAG), y contó con la participación de las y los alumnos, equipo docente y autoridades regionales.
El programa fue impulsado por Corfo, con financiamiento del Gobierno Regional de Magallanes y la participación de la UMAG en el proceso formativo, en una articulación destinada a responder a las brechas de capital humano especializado identificadas en la región.
La convocatoria concitó un importante interés regional, con más de 100 postulaciones. Tras el proceso de admisibilidad y selección, se conformó un grupo de 28 participantes, de los cuales 25 completaron satisfactoriamente la formación, entre ellos tres mujeres.
La capacitación se extendió por aproximadamente cinco meses y contempló 200 horas presenciales, con un 70% de formación práctica y un 30% de contenidos teóricos. Durante este período, los participantes desarrollaron competencias vinculadas al uso de equipamiento especializado, procedimientos de soldadura, fundamentos técnicos y cumplimiento de estándares de seguridad y calidad.
Para el director regional de Corfo Magallanes, Javier Romero, la certificación representa un hito en materia de formación de capital humano para la región. “Este curso salió a raíz de las brechas que se encontraron en el programa Transforma de Hidrógeno Verde, donde nos pudimos percatar que las brechas en formación de capital humano son importantes para la región”, explicó.
En esa línea, destacó que “la región gana 25 trabajadores especializados en un tipo de soldadura especialmente usado en la industria petroquímica y energética”, relevando el aporte de este tipo de programas al desarrollo de nuevas capacidades laborales.
Desde la perspectiva de los participantes, la formación permitió profundizar conocimientos que habitualmente se adquieren principalmente a través de la experiencia laboral. Francisco Castillo, trabajador y alumno del programa, valoró especialmente el componente técnico de la capacitación. “La verdad que sí fue bastante enriquecedora desde el punto de vista técnico, porque digamos que es lo más deficiente en el rubro”, señaló.
El participante también destacó la posibilidad de comprender los fundamentos que existen detrás de los procedimientos de soldadura, más allá de su ejecución práctica. “El enfoque que le dio este curso (…) más allá de lo técnico documental, también al proceso físico que sucede al momento de la fusión de la soldadura y el por qué es tan importante que se respeten los procedimientos”, afirmó.
Para Sergio Ríos, académico de la Facultad de Ingeniería de la UMAG y coordinador de la capacitación, uno de los principales resultados fue transformar el curso en un proceso de entrenamiento especializado. “En realidad convertimos lo que originalmente se pensó como un curso en una verdadera mentoría, en un entrenamiento”, explicó.
El académico destacó además la incorporación de contenidos de física y metalurgia, habitualmente asociados a la formación de profesionales de la ingeniería, como una herramienta para ampliar las capacidades de los trabajadores. “Probamos que a los soldadores también les interesa saber esas cosas y también les sirve, porque les permite ahora no ser solamente operadores en la soldadura, sino que pueden contribuir con una mirada técnica bien informada”, sostuvo.
Ríos agregó que contar con trabajadoras y trabajadores mejor preparados puede contribuir a disminuir dificultades durante los procesos de calificación requeridos por las empresas, favoreciendo el desarrollo de proyectos industriales en la región.
La experiencia abre también posibilidades para dar continuidad a esta alianza entre las instituciones y el sector productivo. “Esperamos la oportunidad de hacer un nuevo curso y que los cursos de soldadura, UMAG, Liceo Industrial sean una cosa más frecuente, más habitual”, planteó el académico.

