Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas prepara junto a CONAF la continuidad operacional de Torres del Paine de cara a 2027

Es uno de los paisajes más reconocibles de Chile,
motivo de orgullo para Magallanes y un destino admirado internacionalmente, cuya
protección representa hoy uno de los desafíos más relevantes para la nueva
institucionalidad de conservación del país.
Precisamente por su escala, complejidad logística, número de visitantes e importancia
ambiental, Torres del Paine ocupa un lugar prioritario en la preparación de la futura
integración de las áreas protegidas, actualmente administradas por CONAF, al Servicio de
Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Con ese objetivo, el director nacional del Servicio, Tomás Saratscheff, se encuentra
desarrollando esta semana un despliegue territorial en Magallanes junto a equipos
nacionales y regionales de ambas instituciones para conocer directamente los procesos
que sostienen la operación del parque y anticipar las necesidades que deberán estar
resueltas de cara a marzo de 2027.
“Torres del Paine es un orgullo para Magallanes y para todo Chile, y también una de
nuestras áreas protegidas más conocidas en el mundo. Eso nos impone una enorme
responsabilidad. Estamos trabajando junto a CONAF y a quienes conocen profundamente
este territorio para que la futura integración al Servicio se realice de manera seria,
ordenada y sin poner en riesgo su funcionamiento. Aquí hablamos de personas,
infraestructura, vehículos, contratos, concesiones, permisos y múltiples procesos que
tienen que estar perfectamente coordinados desde el primer día”, señaló Saratscheff.
Llevar la planificación al funcionamiento real del parque
Uno de los principales hitos de la visita fue una extensa jornada dedicada a la continuidad
operacional del Parque Nacional Torres del Paine, con participación de su administración
y superintendencia, equipos técnicos regionales de CONAF y del Servicio, profesionales
del nivel central y el director nacional.

La instancia permitió revisar las particularidades geográficas, climáticas y logísticas que
deberán incorporarse al Plan Regional de Continuidad Operacional, identificando
procesos críticos, riesgos y requerimientos indispensables para mantener el parque
funcionando durante la transición institucional.
“Las soluciones no pueden diseñarse únicamente desde Santiago. Cada área protegida
tiene una realidad distinta y ese conocimiento está en las personas que trabajan
diariamente en ellas. Lo que estamos haciendo en Torres del Paine es levantar esa
experiencia y transformarla en una planificación concreta que nos permita anticipar
brechas y asegurar su continuidad operacional”, explicó el jefe de la División de Áreas
Protegidas del Servicio, Fernando Aizman.
La superintendenta del Parque Nacional Torres del Paine, Mónica Alvarado, destacó que
el trabajo permitió incorporar directamente la experiencia acumulada en la administración
de una unidad particularmente exigente durante los meses de mayor visitación.
“Es muy importante relevar cómo vivimos el día a día en el parque y los distintos desafíos
que enfrentamos durante la temporada alta, pero también durante toda la preparación
previa. Hemos tenido una amplia oportunidad para comunicar aquello que consideramos
esencial para que no se pierda la continuidad de la administración”, señaló.
La experiencia de CONAF como base de la nueva etapa
El despliegue contempló además el primer encuentro presencial del director nacional con
funcionarios de CONAF Magallanes que forman parte del proceso de integración.
La instancia permitió conversar sobre la transición, recoger inquietudes y reforzar uno de
los principios de la Estrategia de Gestión del Cambio 2026-2027: la construcción del
nuevo sistema debe reconocer y preservar el conocimiento desarrollado durante décadas
por CONAF, sus equipos técnicos y guardaparques.
“No se trata únicamente de transferir personas, bienes y recursos. Se trata de que la
experiencia que CONAF y sus guardaparques han construido durante décadas fortalezca
al Servicio y permita dar continuidad a la protección de las áreas protegidas de
Magallanes. Ese conocimiento territorial será fundamental para la nueva etapa que
estamos construyendo”, sostuvo el director regional del Servicio en Magallanes, Alejandro
Fernández.
Coordinación con autoridades regionales
Como parte de su agenda, Saratscheff sostuvo además reuniones con el gobernador
regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, y con el director regional de
CONAF, John Revello.

El despliegue continuará con trabajo directo junto a guardaparques, profesionales y
equipos administrativos vinculados con la operación de las áreas protegidas.