«En Magallanes hemos visto cómo figuras públicas han usado querellas por injurias y calumnias como herramienta para amedrentar a periodistas y medios que se atreven a cubrir lo que no les conviene. Es una práctica que daña gravemente la libertad de prensa regional, porque no todos los medios tienen los recursos para enfrentar un proceso judicial. El efecto buscado es el silencio, y muchas veces lo consiguen.» «Cuando un personaje público recurre sistemáticamente a la querella como respuesta al periodismo de fiscalización, no está defendiendo su honra: está intentando administrar qué se publica y qué no. Eso es incompatible con el ejercicio democrático del periodismo, y es exactamente lo que los medios regionales no podemos permitir que se naturalice.» «Lo que revelan estos antecedentes sobre el diputado Riquelme no debería sorprender a quienes seguimos de cerca la política regional. Lo que sí debería sorprender es que haya tomado tanto tiempo en llegar a la justicia. Parte de esa demora tiene que ver con el clima de presión que se ha ejercido sobre quienes intentaron informar antes.»
MAGALLANES Y SUS AUTORIDADES

