Empresas estatales

Llama la atención que el Biministro de Minería y Economía, Daniel Mas, señalara sin
mayores argumentos, y en forma pícara, que la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) “ha
perdido su foco” en el sentido de apoyo a la pequeña minería y, por tanto, “se debe
modificar su forma de gestión”.
Al parecer, el Biministro no ha consultado el riguroso estudio de Patricio y Ariel Meller,
quienes señalan que: “la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) —empresa estatal
chilena— constituye un modelo interesante y de larga trayectoria que ha aplicado políticas
de fomento integral a la PYME minera chilena durante 60 años”. (P. Meller y A. Meller),
(La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) de Chile: modelo y buenas prácticas para
promover la sostenibilidad de la minería pequeña y artesanal en la región andina”,
Documentos de Proyectos (LC/TS.2021/63), Santiago, Comisión Económica para América
Latina y el Caribe. CEPAL, 2021).
Engaña el Biministro cuando alude a la pérdida de sentido histórico de Enami. Tener
presente que esta empresa, y Codelco, firmaron el año pasado convenios de colaboración
para potenciar la minería pública. Recordemos que la minería y Codelco: “es el sueldo de
Chile”.
Lo dicho por Daniel Mas es una suma al debate instalado por el gobierno respecto a una
privatización de Codelco, y a declaraciones de Secretarios de la liberalización que han
asegurado, por otra parte, que también Enap, transitaría el mismo camino de deterioro y,
por tanto, necesitaría “otra gestión”. El lema tan conocido: “sí privatizamos una, hagámoslo
con todas”.
El gobierno de Kast ha buscado por todos los resquicios de instalar en el país un panorama
de crisis y emergencia, y esto, al parecer, para que la gente se resigne a privatizaciones, al
mejor amigo postor, tal cual sucedió en dictadura.
El gobierno de la emergencia, y no de la urgencia, no ha propuesto abordar los problemas
estructurales que podría tener CODELCO, ENAP o ENAMI, y entregar mayores
inversiones, innovación en tecnología, y ética en sus procesos, al contrario, se observa que
están recurriendo al camino ya habitado, y que busca instalar la crisis para luego deshacerse
de estas empresas.
Por una parte, Codelco es la fuente que apalanca los recursos para las políticas públicas del
país, sino que lo digan todas las ex altas autoridades, que, gracias a esta empresa, han
podido concretar políticas en beneficio de la población para salud, vivienda, infraestructura,
educación, ciencia, entre otros. Dados los antecedentes, el actual gobierno no sabe lo que
significa “Soberanía Económica”. En el último lustro Codelco entregó a Chile cerca de 15
mil millones de dólares para sus necesidades.
Dado las referencias, el gobierno busca, como ya se hizo alguna vez en la historia de Chile,
hipotecar el desarrollo y el futuro de nuestro país con privatizaciones.

También los trabajadores de ENAP, y en conjunto con los trabajadores de ENAMI, han
reflexionado sobre las intenciones turbias que el gobierno ciñe sobre estas empresas, y han
manifestado que no permitirán que estas compañías se transformen en un negocio para unos
pocos, y que, bajo ningún punto de vista, deben estar sujeto a ideologías políticas, tal cual
está sucediendo hoy.
Esto hace recordar lo que sucedió con la empresa IANSA, que, en dictadura, y ante la
“emergencia” que vivía la empresa y el país, se cuestionó su carácter estatal y de fingidas
pérdidas económicas, y, se vendió. Hoy, IANSA, dice que no comprará remolacha, porque
no deja mejores dividendos. Ante los actuales acontecimientos, el ministro de Agricultura,
Jaime Campos, está aparentemente preocupado, porque la empresa le notificó que no
adquirirá la hortaliza, y que se variará su oferta.
Sabemos que el ministro Campos es un Converso que nació en el radicalismo, y hoy las
profesa en el gobierno. Pero él, y dada esa experiencia, debe tener la obligación de sostener,
ante la presidencia, lo perjudicial que significaría para el país deshacernos de empresas
estratégicas como Enap, Enami o Codelco, sí, aunque no sea su cartera, ni su interés.
Ante este panorama, los trabajadores de Codelco, Enami, Enap, y en general el mundo del
trabajo, han llamado a un estado de alerta activa frente a estas amenazas, y a defender el
carácter estatal de las compañías. En este sentido, la Coordinadora de Trabajadores de la
Minería llamó a estar atentos a las políticas del gobierno que buscan, a través del engaño,
entregar estas empresas, propósito que los trabajadores ya detectaron, y que los pone en
alerta y en movilización.

Sergio Reyes Tapia
Ex SEREMI de Bienes Nacionales
Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.