Mantener operativa una infraestructura clave para el funcionamiento de las ciudades y reducir los riesgos asociados a las precipitaciones son los principales objetivos del contrato de Conservación de la Red Secundaria de Aguas Lluvias que ejecuta el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) en Punta Arenas y Puerto Natales, iniciativa que contempla una inversión superior a los 2 mil millones de pesos.
La conservación de esta infraestructura resulta especialmente relevante durante la temporada invernal, considerando que la red secundaria es la encargada de captar, conducir y evacuar las aguas lluvias que escurren por calles y avenidas, contribuyendo a prevenir anegamientos y mantener la operatividad de los espacios urbanos.
Durante una visita inspectiva a la planta elevadora ubicada en Avenida Colón con Costanera del Estrecho, el seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría, destacó que el trabajo desarrollado por SERVIU permite resguardar una infraestructura que opera de manera silenciosa, pero que resulta fundamental para el funcionamiento de la ciudad.
“El objetivo de estos trabajos es mantener la red secundaria de aguas lluvias en las ciudades de Punta Arenas y Puerto Natales. Esto considera la limpieza y conservación de sumideros, la reparación de infraestructura y la operación de las plantas elevadoras que permiten evacuar adecuadamente las aguas lluvias. En Punta Arenas contamos con ocho plantas elevadoras y una en Puerto Natales, todas fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema”, señaló la autoridad.
Actualmente, el contrato presenta un avance de 25% en las labores de conservación y contempla trabajos permanentes de limpieza de sumideros, colectores y cámaras, mantención de plantas elevadoras, monitoreo de la red y ejecución de reparaciones cuando la infraestructura lo requiere. A ello se suma una línea de trabajo destinada exclusivamente a la atención de emergencias asociadas a precipitaciones e inundaciones.
El director (s) de SERVIU Magallanes, Omar González Asenjo, explicó que el sistema requiere vigilancia permanente durante todo el año para anticipar situaciones de riesgo y reforzar las acciones preventivas cuando las condiciones meteorológicas así lo demandan.
“Tenemos la responsabilidad de conservar esta red y asegurar que las aguas sean correctamente evacuadas. Para ello contamos con inspectores especializados que monitorean permanentemente el sistema y coordinan acciones preventivas cuando existen pronósticos de precipitaciones importantes. Esto nos permite reforzar la limpieza de colectores y sumideros en sectores críticos antes de que ocurran eventos climáticos que puedan generar dificultades”, indicó.
La red secundaria de aguas lluvias está conformada por una compleja infraestructura subterránea de rejillas, sumideros, cámaras, colectores y tuberías. En el caso de Punta Arenas, el sistema incorpora, además, ocho plantas elevadoras que permiten impulsar las aguas lluvias hacia su descarga final, mientras que Puerto Natales cuenta con una instalación de similares características. Todas ellas operan bajo monitoreo remoto mediante sistemas de telemetría que alertan oportunamente sobre eventuales fallas.
Junto con destacar el trabajo preventivo desarrollado por los equipos técnicos, desde SERVIU realizaron un llamado a la comunidad a colaborar con el cuidado de la infraestructura, evitando arrojar residuos en la vía pública.
“Nos hemos encontrado con aceites, papeles, bolsas y distintos residuos que no deberían ingresar al sistema de aguas lluvias. Estos elementos terminan obstruyendo los sumideros y afectando el funcionamiento de la red. Además, muchos de estos residuos finalmente llegan al medio ambiente, por lo que el cuidado de esta infraestructura también requiere el compromiso de la comunidad”, explicó Agustín Alarcón Pizzulic, residente del contrato de la empresa Eliécer Soto Oyarzún (EESO).
La inversión total del contrato alcanza los 2.054 millones 990 mil 179 pesos y permitirá mantener operativa una infraestructura esencial para el adecuado manejo de aguas lluvias en ambas ciudades, fortaleciendo la capacidad de respuesta frente a eventos meteorológicos y contribuyendo a una mejor calidad de vida para sus habitantes.

