Con un llamado a que las y los estudiantes participen activamente, SENDA Magallanes presentó la Encuesta Nacional «Juventud y Bienestar 2026”, instrumento que permitirá conocer la realidad de adolescentes de segundo año de enseñanza media respecto de su calidad de vida, bienestar, así como factores de riesgo y protección, frente al consumo de alcohol y otras drogas.
La iniciativa se desarrolla en el marco del trabajo conjunto entre SENDA y el sistema educativo, aportando información clave para fortalecer las estrategias de prevención que se implementan en los establecimientos educacionales y contribuir al desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
La encuesta será aplicada durante fines de julio y agosto de 2026 mediante una plataforma online. Cada estudiante responderá el cuestionario de forma autónoma utilizando un enlace y código de acceso entregado por su establecimiento. El proceso tiene una duración aproximada de 25 minutos y resguarda estrictamente la confidencialidad y anonimato de las respuestas.
Los resultados permitirán que cada establecimiento educacional y comuna participante reciba un reporte específico sobre su realidad, facilitando la planificación de acciones preventivas basadas en evidencia y su posterior evaluación, fortaleciendo así las políticas de convivencia escolar y promoción del bienestar.
La directora regional de SENDA Magallanes, Roxana Arancibia Reyes, destacó la relevancia de esta medición para el territorio: «Esta encuesta nos permitirá conocer cómo están viviendo nuestras y nuestros jóvenes en Magallanes, cuáles son sus principales fortalezas y también los desafíos que enfrentan. Esa información será fundamental para construir estrategias preventivas más pertinentes, oportunas y efectivas, poniendo el bienestar de las y los estudiantes en el centro de las decisiones.»
Añadió que en el último informe de esta encuesta, la mayoría de las y los estudiantes declaró sentirse feliz y conforme con su vida, y buena parte indicó sentirse conectado con sus estudios. Sin embargo, estas percepciones conviven con datos, como el malestar emocional, la baja autoestima o las dificultades para recibir o expresar cariño con personas adultas cercanas.
Por su parte, el seremi de Gobierno de Magallanes, Ángel Roa Alegría, hizo un llamado a valorar la participación de la comunidad educativa: «Contar con información confiable es esencial para diseñar mejores políticas públicas. Esta encuesta representa una oportunidad para escuchar la voz de la juventud de nuestra región y avanzar, desde el trabajo colaborativo entre las instituciones, en acciones que promuevan entornos protectores y una mejor calidad de vida.
Desde SENDA recordaron que la participación de las y los estudiantes es completamente voluntaria, confidencial y anónima, ya que no se solicita ningún dato de identificación personal. La información recopilada será utilizada exclusivamente con fines estadísticos y para fortalecer las políticas públicas de prevención dirigidas a las juventudes del país y de la Región de Magallanes.
La encuesta Juventud y Bienestar
Este instrumento se estructura sobre la base de las siguientes dimensiones:
● Familia: nivel de control parental, el involucramiento y las capacidades de los padres y cuidadores para brindar apoyo emocional, protección y educación.
● Escuela: clima de confianza en establecimientos educacionales, donde estudiantes pasan gran parte de su tiempo.
● Grupos de pares: influencia del grupo de pares y la capacidad de la juventud para resistir la presión social o convertirse en factores de protección.
● Tiempo libre: acceso y participación en actividades deportivas, culturales o recreativas como una alternativa al consumo de alcohol y otras drogas.
● Indicadores de bienestar: características que, en su conjunto, son capaces de contribuir a potenciar factores protectores. Sin un monitoreo adecuado, pueden incidir en que surjan factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad que niños, niñas y adolescentes se inicien en el consumo de alcohol y otras drogas o mantenga el consumo de estas.
Es importante aclarar que la Encuesta Juventud y Bienestar no está centrada en prevalencias, como el Estudio de Drogas en Población Escolar. Más que saber cuántos estudiantes consumen, busca ayudarnos a comprender cómo se sienten, y qué factores de su entorno influyen en su bienestar y en el riesgo de uso de sustancias.
Muestra que, por ejemplo, los consumos son significativamente más altos cuando hay menor acompañamiento adulto, y más bajos cuando existen relaciones cercanas con madres, padres o personas cuidadoras. Esto confirma que el entorno marca la diferencia.

