Durante este sábado 12 de septiembre se desarrolló en el Cementerio Municipal de Punta Arenas una nueva jornada de conmemoración en el memorial dedicado a las víctimas de la dictadura en Magallanes, en el marco de los 53 años del golpe de Estado de 1973. La actividad reunió a familiares, ex presos políticos, dirigentes sindicales, organizaciones sociales y políticas, estudiantes y miembros de la comunidad.
La ceremonia estuvo marcada por testimonios de quienes vivieron directamente la represión, además de intervenciones políticas, sindicales y culturales. Uno de los relatos centrales fue entregado por Marco Antonio Barticevic, escritor y ex preso político de Isla Dawson, quien recordó que durante la mañana del 11 de septiembre de 1973 se dirigió a la entonces Universidad Técnica del Estado (UTE), donde se reunió con un pequeño grupo de estudiantes mientras comenzaban a conocerse las noticias del golpe.
“La verdad es que no estábamos preparados para una cosa así como lo que sucedió”, recordó Barticevic. Su testimonio se detuvo especialmente en el 12 de septiembre de 1973, cuando integrantes de la dirección de las Juventudes Comunistas se reunieron en una vivienda del Cerro de la Cruz y acordaron presentarse si eran requeridos por los bandos militares.
Días después, Barticevic apareció junto a otros nueve jóvenes comunistas, todos estudiantes de la UTE, en un bando que les ordenaba presentarse ante la Tercera Zona Naval. Tras hacerlo, fue detenido y trasladado al Regimiento Cochrane. Posteriormente fue enviado a Isla Dawson, enfrentó un Consejo de Guerra y permaneció en prisión, hasta salir de Chile rumbo a Yugoslavia en junio de 1976.
Por su parte, Francisco Alarcón, ex preso político y presidente regional del Partido Comunista, centró su intervención en el proyecto de la Unidad Popular y los desafíos actuales de la izquierda. Recordó parte de las 40 medidas impulsadas durante el gobierno de Salvador Allende y realizó también una autocrítica sobre la relación entre política y ciudadanía. “Hablamos de la desafección de la política, si nosotros también somos responsables de esa desafección”, sostuvo, llamando además a la unidad de los sectores de oposición.
Desde el ámbito sindical, el presidente regional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Juan Igor, destacó el papel histórico de los trabajadores organizados y puso énfasis en la transmisión de la memoria entre generaciones. “El trauma y la violencia se heredan, pero también se hereda la resistencia, la solidaridad y la esperanza”, expresó. Su intervención finalizó con un llamado por la memoria, la justicia y la unidad de los trabajadores.
La conmemoración también estuvo acompañada por expresiones culturales. El quenista Manuel Hunaio interpretó tres canciones, entre ellas Para seguir viviendo, de Illapu, mientras que Fabiola Catalán interpretó El derecho de vivir en paz, de Víctor Jara, además de una cueca de la Colectiva Mousai.
Entre flores, música y testimonios, la jornada concluyó frente al memorial que recuerda a las víctimas de la dictadura en Magallanes, renovando a 53 años del golpe de Estado el llamado a mantener viva la memoria y transmitirla a las nuevas generaciones.

