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PULSO SINDICAL DIARIO DE LA CGT CHILE

La designación de la dirigente sindical Barbara Figueroa y otros militantes de partidos de la coalición en el gobierno como embajadores – pese a no ser diplomáticos de carrera – es una potestad del presidente de la república y no hay por qué cuestionarla. Otra cosa es si dichas designaciones son correctas o no y para esto se han entregado diferentes interpretaciones, siendo quizás la más clara en sus argumentos la de la asociación de diplomáticos y diplomáticas de carrera. Obviamente si existe un  instrumento que prepara a dichos funcionarios para cumplir su rol, no parece lógico que el presidente, más allá de que haga uso de una facultad que tiene, designe en esos cargos a quienes no han hecho escuela. Ahora, seamos claros en decir que la derecha y otros de igual corte no tienen moral para cuestionar esta designación, toda vez que actuaron con el mismo criterio cuando fueron gobierno. Por lo demás así seguirá siendo mientras se mantenga el actual sistema. Lo único reprochable de todo esto, es que se dijo con mucho énfasis que no se mantendría esta política de pagar favores con cargos – porque claramente de eso se trata – y aquí estamos de nuevo con un gobierno de corte distinto pero con las mismas mañas de aquellos que le antecedieron.

Sobre esa designación, un ex dirigente sindical de apellidos Seguel Molina, ha escrito lo siguiente: «..Ella fue una gran defensora de todos los trabajadores chilenos,  desde su presidencia en la CUT. Supo dialogar con los empresarios, con los gobiernos de la época,con garra luchó en el congreso y en la calle, enalteció el rol de las mujeres sindicalistas, fue una gran dama en los salones de palacio y una obrera en las luchas callejeras, propuso mejoras y encontró soluciones para sus representados… Y la quieren enjuiciar por todo eso y mucho más. Acaso no recuerdan la cantidad importante de ex dirigentes sindicales que fueron agregados laborales en el el extranjero (y no menosprecien esa labor) ,o acaso los trabajadores estamos solo para luchar por lo que otros no son capaces de hacer. No será que no les gusta porqué es comunista, sindicalista y mujer». 


2.- Y ante las expresiones de Seguel sí debemos decir algunas cosas. Para muchos en el movimiento organizado de los trabajadores la CUT, presidida por Figueroa pero también por quienes la han antecedido y precedido en el cargo, no ha jugado el rol que le corresponde. Es su responsabilidad el aval a las reformas laborales desde 1990 y hasta el 2016 momento este último en que incluso se aprobaron mayores dificultades para elegir delegados en sindicatos interempresa, la instalación de los servicios mínimos que validan la mantención en el empleo de trabajadores que apoyan la huelga, la suspensión de la huelga, los pactos sobre condiciones especiales de trabajo, entre ellos el artículo 375 que establece la facultad de acordar una jornada semanal de 4 dias que no exceda de 12 horas diarias, entre otras reformas regresivas. De manera que si este es el resultado producto de las luchas callejeras  quizás no de estaríamos si no las hubiera habido.No hay ataques por su militancia pues tiene todo el derecho a tenerla, ni tampoco en su condición de mujer, pero muchos creemos que el rol de la CUT ha sido nefasto para las pretensiones de cambios de los trabajadores.Por último todos sabemos que si son un premio la designación de agregados laborales y, por último, un dirigente sindical que ha expuesto posiciones no tiene porque aceptar designaciones de un gobierno, cuando este y otros gobiernos han puesto oídos sordos a las demandas de los trabajadores. Eso se llama coherencia y un dirigente debe tenerla siempre.