Cientos de estudiantes, profesores, trabajadores y familias enteras desbordaron las calles de
Punta Arenas en una masiva manifestación para rechazar de forma tajante los recortes
fiscales contemplados en el presupuesto de la Nación impulsado por el gobierno de la
ultraderecha, encabezado por José Antonio Kast. Con consignas firmes y una organización
impecable, la ciudadanía magallánica envió un mensaje contundente al Congreso Nacional:
la educación pública no se negocia.
La jornada, que consolidó el éxito de un paro y protesta nacional, se convirtió en una
demostración de fuerza colectiva. Los manifestantes se concentraron en la Diagonal Don
Bosco para luego avanzar con cánticos y banderas hacia la Plaza de Armas Muñoz Gamero,
bajo la estricta vigilancia de un contingente de Carabineros, tanto uniformados como de
civil, que solo pudieron atestiguar el carácter pacífico pero inquebrantable de la marcha.
La indignación de las bases sociales apunta directamente a las prioridades del Ejecutivo.
Mientras el presidente Kast defiende un modesto reajuste general del 1,5% sin transparentar
qué ministerios pagarán el costo del “ahorro”, la calle denuncia una profunda contradicción
económica: la notable rebaja o “ahorro” impositivo al sector empresarial —que redujo los
tributos del 27% al 23%— lo que ha dejado más de 4 mil millones de dólares en los
bolsillos de grandes transnacionales, recursos que hoy se les niegan a las aulas chilenas.
La movilización sumó el respaldo transversal de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT)
de Magallanes y la Agrupación de Empleados Fiscales (ANEF), cuyos dirigentes
marcharon codo a codo con la juventud estudiantil. Bajo el potente lema “Ni un peso menos
para la educación”, la marcha unificó el descontento regional frente a una agenda oficialista
que busca debilitar el rol del Estado en las áreas más sensibles para la población.
Al cierre de la protesta, los discursos de los asistentes reflejaron que la lucha va más allá de
las cifras presupuestarias; se trata de la defensa de la dignidad. Los manifestantes
advirtieron con firmeza que no permitirán que el mismo bloque político que bloquea
avances en salud, seguridad y educación en el Consejo Regional de Magallanes, termine
ahora por arrebatar el futuro de las próximas generaciones.
Masiva marcha en Punta Arenas

