{"id":35388,"date":"2022-12-07T15:43:38","date_gmt":"2022-12-07T18:43:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/?p=35388"},"modified":"2022-12-07T15:43:45","modified_gmt":"2022-12-07T18:43:45","slug":"1973-la-historia-del-primer-consejo-de-guerra-realizado-en-la-region-de-magallanes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/1973-la-historia-del-primer-consejo-de-guerra-realizado-en-la-region-de-magallanes\/","title":{"rendered":"<a href=\"https:\/\/interferencia.cl\/articulos\/1973-la-historia-del-primer-consejo-de-guerra-realizado-en-la-region-de-magallanes\">1973: La historia del primer consejo de guerra realizado en la regi\u00f3n de Magallanes<\/a>"},"content":{"rendered":"\n<p>En la imagen, Rosa Mar\u00eda Lizama Barrientos, formalmente todav\u00eda tiene 15 a\u00f1os. El pelo largo y liso cae sobre sus hombros. Viste poler\u00f3n de cuello de tortuga\u00a0y luce un rostro suave -en blanco y negro-, con aspecto serio y seguro, quiz\u00e1s por las buenas notas que destacan en el libro de clases del tercero medio E\u00a0del Liceo de Ni\u00f1as de Punta Arenas. Tal vez por las anotaciones de m\u00e9rito que hablan de sus cualidades y locuacidad en historia, castellano, matem\u00e1tica y filosof\u00eda o los trabajos voluntarios cotidianos por pintar, arreglar y limpiar el colegio, junto a otras alumnas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto, es que esa mirada fija en el lente y el rictus fino de sus labios dibujando una leve sonrisa de satisfacci\u00f3n quedar\u00eda grabada en la \u00fanica fotograf\u00eda que la recuerda de adolescente, meses antes del golpe militar. Puede ser una de las que tom\u00f3 en campa\u00f1a para postularse a dirigir el centro de alumnos. No recuerda, porque gran parte de lo que ella podr\u00eda haber sido fue borrado completamente los dos d\u00edas que dur\u00f3 el primer consejo de guerra, 21 y 22 de noviembre de 1973, frente a una decena de militares, abogados, y otros presos, en el proceso realizado en la regi\u00f3n de Magallanes.<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto, la redacci\u00f3n de la sentencia avalada con la r\u00fabrica del general mas\u00f3n, Manuel Torres de la Cruz, qued\u00f3 fechada el 26 de noviembre. A partir de entonces, para Rosa Mar\u00eda Lizama y otros doce acusados comenz\u00f3 el silencio, el olvido y los temblores.<\/p>\n\n\n\n<p>En el discurso, Lizama era acusada de esconder armas, tener entrenamiento militar, conocimiento y participaci\u00f3n del \u201cPlan Z\u201d, supuesta confabulaci\u00f3n del gobierno de Salvador Allende para matar a los generales de las Fuerzas Armadas y a la oposici\u00f3n. Y otros m\u00f3viles artificiales que aparecen se\u00f1aladas en la causa \u201cRol Tiempo de Guerra N\u00b04-73\u201d del V Juzgado Militar de Punta Arenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa Mar\u00eda empez\u00f3 a temblar&nbsp;mientras escuchaba los cargos del fiscal acusador, Gerardo \u00c1lvarez Rodr\u00edguez, vestido con elegante traje de militar. Ese d\u00eda, su cuerpo entero ca\u00eda y se quebraba como cristal sobre el piso de la capilla adaptada a tribunal militar, con un grupo de uniformados apostados sobre la mesa del altar, mirando hacia abajo a los detenidos y en ambos lados ubicados los fiscales acusadores. En el otro extremo, los abogados defensores: Laura Soto, Juan Vivar, Carlos Fr\u00edas Meneses&nbsp;y Hugo Espinoza Balc\u00e1zar.<\/p>\n\n\n\n<p>Lizama la \u201cterrorista\u201d, Lizama \u201cla peligrosa\u201d, dec\u00edan cada vez que la mencionaban. Y ella, la de menos edad, y la de m\u00e1s baja estatura en el juicio, segu\u00eda con las piernas balance\u00e1ndose en la banca sin alcanzar el suelo, todav\u00eda con el uniforme escolar que manten\u00eda desde el d\u00eda de su detenci\u00f3n, 26 de octubre, cuando la sacaron los militares de su propio liceo, a pocas semanas de haber cumplido los 16 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante un mes pas\u00f3 por distintos recintos de tortura: la Base A\u00e9rea de Bah\u00eda Catalina, Regimiento de Ojo Bueno, el recinto de Col\u00f3n 636, y la casa del Deportista (ya no existe y parte de ese espacio lo ocupa hoy el Casino y Hotel Dreams). Y aunque el juicio fue sin venda solo recuerda n\u00edtidamente a Alejandro Olate, 17 a\u00f1os, Pablo Jeria, 18 a\u00f1os, y a Gladys Pozo, 22 a\u00f1os, condenada a veinte, y quien la apa\u00f1\u00f3 en la c\u00e1rcel p\u00fablica mientras cumplieron condena.<\/p>\n\n\n\n<p>La imagen del consejo es uno de los m\u00e1s terror\u00edficos de su vida. Todav\u00eda tiene fresco el retrato de los ocho hombres sentados al frente de los trece acusados, en un lugar rodeado de militares dispuestos a disparar.&nbsp;Llena de espanto, con los m\u00fasculos cubiertos de nudos que la recorr\u00edan entera, saltaba sin movimiento. Y gritaba sin voz. Y nadie, ni el fiscal&nbsp;ni los testigos,&nbsp;ni ninguno de los generales, comandantes o soldados que estaban en la capilla del regimiento Pudeto logr\u00f3 darse cuenta, porque los temblores y los movimientos eran internos. Un espasmo incontrolado, nervioso que continu\u00f3 durante muchos a\u00f1os. La emoci\u00f3n era invisible para el espectador que la ve\u00eda en su semblante tranquila y serena, tal cual aparece en la foto blanco y negro que guarda de adolescente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1973 y 1974, seis son los consejos de guerra que m\u00e1s resuenan entre las v\u00edctimas de violaci\u00f3n a los derechos humanos por parte del Estado en la regi\u00f3n de Magallanes. Y en cada uno, los fiscales siguieron al pie de la letra el art\u00edculo 81 del C\u00f3digo de Justicia Militar que explicita que los consejos son concebidos para delitos propios del \u00abtiempo de guerra\u00bb. Porque para algunos se trataba de eso, de una guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a0A la pena de cuatro a\u00f1os de reclusi\u00f3n menor en su grado m\u00e1ximo, se condena a Rosa Mar\u00eda Lizama Barrientos, por los delitos de rebeli\u00f3n militar y los cr\u00edmenes se\u00f1alados en las letras a, b, y d del art\u00edculo 4\u00b0 de la Ley 12.967 sobre seguridad del Estado \u2013repet\u00eda parsimonioso Walter Radic, el fiscal de la Armada, d\u00edas despu\u00e9s de redactada la condena. La misma voz calma e imperturbable que reconocen varias prisioneras durante distintas sesiones de tortura.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la condena Rosa Mar\u00eda Lizama la cumpli\u00f3 en la c\u00e1rcel p\u00fablica de adultos en la ciudad de Punta Arenas. El 2 de octubre de 1974 sali\u00f3 del recinto penitenciario y continu\u00f3 firmando en el patronato de reos y cumpliendo condena en su casa. Fue un tiempo de silencio. Se quedaba callada y se ve\u00eda a s\u00ed misma asustada.&nbsp;No quer\u00eda que le preguntaran nada. No pod\u00eda contar nada. Y la gente la ve\u00eda en silencio, con una sonrisa tranquila por fuera. Por dentro, toda convulsionada, llena de temblores, la boca seca, un calor terrible.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi me preguntaban, \u00bfqu\u00e9 iba a decir? Me torturaron, ultrajaron, aplicaron electricidad en distintas partes del cuerpo, \u00bfde eso iba a hablar?\u2026 si me daba verg\u00fcenza s\u00f3lo pensarlo, mucho m\u00e1s, contarlo\u201d, recuerda. Porque para ella, el no decir era casi convencerse de que nada ocurri\u00f3. No quer\u00eda que nadie viviera lo que pas\u00f3. Y contar era traspasar la experiencia y el sufrimiento a personas que quer\u00eda. Sus padres. Su hermano. Los amigos y familiares que llegaban a su casa. En ese silencio estaba protegiendo y salvando a quienes ella quer\u00eda. Y aunque nadie preguntara empez\u00f3 a bloquear trozos y momentos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfY por qu\u00e9 no preguntaban?\u201d, se cuestiona hoy Rosa Mar\u00eda y a s\u00ed misma se responde: \u201cTampoco se atrev\u00edan, sab\u00edan, porque algo hab\u00edan escuchado. La sociedad ya estaba tambi\u00e9n amn\u00e9sica y era tan v\u00edctima como todas las que padecimos la violencia\u201d, precisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de pasar por distintos recintos de tortura, vivir el consejo de guerra, y estar en la c\u00e1rcel p\u00fablica, vinieron a\u00f1os de mucho silencio, sufrimiento mordido. Para ella no era tema hablar del tema. \u201cHasta que un d\u00eda, debe haber sido el a\u00f1o 2001, con la Magda conversamos y dijimos ya, \u00bf\u00a1paremos!?&nbsp;Hay que hablar, los cabros ya est\u00e1n grandes, es necesario que se sepa. Y nos organizamos y las mujeres fuimos las primeros en presentar una querella (2015), entonces solo hab\u00eda demandas (ver subt\u00edtulo inferior)\u2026 Y cuando me aplicaron el protocolo de Estambul descubr\u00ed que tengo cinco a\u00f1os de amnesia emocional. Hoy, sigo al pie de la letra el tratamiento por depresi\u00f3n mayor, si dejo de tomar la pastilla pienso al tiro en la muerte\u201d, cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seleccionado nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alejandro Olate Levet, 17 a\u00f1os, estudiante del cuarto a\u00f1o C, de la especialidad m\u00e1quina y herramientas, de la Escuela Industrial Superior -as\u00ed se conoc\u00eda al emblem\u00e1tico establecimiento en 1973- era uno de los ochos elegidos de la regi\u00f3n para representar al pa\u00eds en los sudamericanos de b\u00e1squetbol. El d\u00eda del juicio recuerda a Luis Valencia, 16 a\u00f1os; Eliecer Valencia, 18; Aldo Mayor, 19; y Lorenzo Oyarzo, 19. Todos estudiantes del Industrial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de los inculpados tuvo testigos de defensa, personas que superaron los miedos y que se presentaron en la capilla del Pudeto a entregar su versi\u00f3n. En el juicio se desestimaron los 19 testimonios a favor de los acusados.<\/p>\n\n\n\n<p>Olate, todav\u00eda tiene grabada en la mente la defensa que hizo Humberto \u201cPapi\u201d Vera, director del colegio p\u00fablico. \u201cHab\u00eda que ser muy valiente en esa \u00e9poca para hacer la defensa que \u00e9l hizo, en un juicio s\u00faper arbitrario, frente a los militares y en el que todos los acusados hab\u00edan sido torturados. Papi&nbsp;Vera era muy correcto, querido, lleg\u00f3 de Chilo\u00e9 y levant\u00f3 el colegio\u201d, recuerda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hubo otros que refrendaron las acusaciones y no lo hicieron de frente al consejo, sino que a trav\u00e9s de declaraciones que seg\u00fan queda expresado en la sentencia causa Rol Tiempo de Guerra N\u00ba4-73, \u201ccontextualizan y dan fe que en el \u00faltimo a\u00f1o exist\u00eda temor o miedo de los distintos c\u00edrculos de la ciudad de ser atacados por extremistas con formaci\u00f3n paramilitar\u201d. Entre los mencionados en el informe acusatorio aparecen: \u201cAlejandro Florentino Fern\u00e1ndez, Rodolfo Valent\u00edn Subiabre, Alfredo Arecheta Gonz\u00e1lez, Eugenio Gonz\u00e1lez Mimica, Jos\u00e9 Ruiz Maldonado, Selmiro Salgado Salgado, Jorge Luis Vega Germa\u00edn, y Ram\u00f3n Utz Monsalve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAntes del juicio pas\u00e9 seis veces por la casa de Col\u00f3n. Te obligaban a firmar documentos despu\u00e9s de las torturas. Era terrible, por la electricidad que te aplican en todo el cuerpo, la lengua que es h\u00fameda se te hincha tanto que no entra en la boca\u201d, recuerda Olate, detenido en su casa en la poblaci\u00f3n Williams, el d\u00eda 26 de octubre de 1973, tras salir de un entrenamiento por el aniversario del colegio. Ah\u00ed, lo esperaba una cuadrilla de agentes de \u201cinteligencia\u201d, su padre ingenuamente le dijo que se entregara porque no hab\u00eda nada que temer, no hab\u00eda hecho nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Alejandro Olate Levet, actual concejal de Punta Arenas, fue condenado por el consejo de guerra a 5 a\u00f1os y un d\u00eda, como autor de rebeli\u00f3n militar y los delitos se\u00f1alados en las letras a, b, y d del art\u00edculo 4\u00ba de la Ley N\u00ba12927 sobre Seguridad del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Condenados a pena de muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Luis Alvarado Saravia ten\u00eda 32 a\u00f1os cuando entr\u00f3 al juicio. Conoc\u00eda en detalle el regimiento Pudeto, su padre era militar y durante toda su infancia recorri\u00f3 el recinto. \u00c9l\u00a0argumenta que el consejo de guerra ocurri\u00f3 en la capilla, pero despojada de toda ornamentaci\u00f3n religiosa los dos d\u00edas que dur\u00f3 el proceso. Solo quedaron las bancas, la mesa del altar y cierto aire uniformado que suelen tener las homil\u00edas. El fiscal ped\u00eda pena de muerte para \u00e9l y para Edgardo Avil\u00e9s Venegas, dibujante t\u00e9cnico de 34 a\u00f1os en la fecha del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Alvarado recuerda que entr\u00f3 al juicio con un terno que usaba en el banco, porque era ejecutivo, y el traje le bailaba en el cuerpo, ten\u00eda 30 kilos menos, despu\u00e9s de pasar por distintos recintos de tortura y permanecer incomunicado en el regimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl octavo d\u00eda de tortura firm\u00e9 todo lo que me pasaban para firmar. El sufrimiento era tanto que no aguant\u00e9 m\u00e1s\u201d, relata hoy con 81 a\u00f1os, y una lucidez plena que atribuye a la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00cdbamos m\u00e1s cagado que palo de gallinero al consejo de guerra. Los de la Fach votan pena de muerte y el tercero que vota era un mayor del Ej\u00e9rcito con t\u00edtulo de abogado, hab\u00eda llegado una semana despu\u00e9s del golpe desde Estados Unidos, ese tipo vota 541 d\u00edas y el resto presidio perpetuo\u2026 al terminar, cuando subimos al cami\u00f3n, nuestros compa\u00f1eros nos abrazan, porque quedamos con vida, y la verdad era para sonre\u00edr, porque con vida puedes hacer de todo\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Del juicio, una de las cosas que m\u00e1s le impresion\u00f3 fue ver a Rosa Mar\u00eda Lizama. \u201cYo era amigo de su pap\u00e1 y no pod\u00eda creer lo que ve\u00eda. Ella era una ni\u00f1a, tan peque\u00f1a, delgada, no pod\u00eda creer que la tuvieran ah\u00ed, lo que estaba mirando. Qu\u00e9 terrible lo que ocurri\u00f3\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>El 3 de octubre del a\u00f1o 2016, la Corte Suprema anul\u00f3 el fallo del Consejo de Guerra rol 1-1973, tribunal que hab\u00eda condenado a un grupo de aviadores constitucionalistas. Al dictar ese fallo, el m\u00e1ximo tribunal cumpli\u00f3 con lo ordenado en la sentencia de la Corte Interamericana: anular todos los fallos como medida de reparaci\u00f3n y acto de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>La falsedad del primer consejo de guerra de Magallanes a\u00fan sigue vigente en el papel y el nombre de las v\u00edctimas y su inocencia se mantiene todav\u00eda injuriada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Col\u00f3n 636<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, veinte v\u00edctimas de la violaci\u00f3n a los derechos humanos de la zona, integran la Agrupaci\u00f3n de Mujeres Presas Pol\u00edticas de Magallanes 1973-1974. &nbsp;Desde ah\u00ed iniciaron un campa\u00f1a, apoyados por el Consejo de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, para transformar la casa de Col\u00f3n 636 en un sitio de memoria (<em><a href=\"http:\/\/www.colon636.cl\/\">colon636.cl<\/a><\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas&nbsp;luchan cada d\u00eda por darle voz a su silencio y recuperar la memoria perdida. En muchos casos se trata de adolescentes que fueron, en su mayor\u00eda, sacadas de su sala de clases y trasladadas a distintos recintos de tortura. Menores de edad que deber\u00edan haber llegado a su fiesta de graduaci\u00f3n y posar junto a todas sus compa\u00f1eras de curso en la foto de fin de a\u00f1o. &nbsp;Y no pudieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su dolor, quieren derrotar el miedo que todav\u00eda las acompa\u00f1a y escribir una sinfon\u00eda justa que le d\u00e9 sororidad y dignidad a los testimonios que la historia oficial ha intentado borrar. Una querella criminal est\u00e1 en curso desde el a\u00f1o 2015, hay cientos de declaraciones, mientras tanto, los criminales mueren en la impunidad y ya varias mujeres han partido sin conocer la justicia. Una de las causas ya tiene a cuatro procesados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acusados en el primer consejo de guerra de Magallanes:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rosa Mar\u00eda Lizama Barrientos, 16 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luis Valencia Ferguson, 16 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alejandro Lorenzo Olate Levet, 17 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aldo Ren\u00e9 Mayor Olivos, 18 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eliecer Segundo Valencia Oyarzo, 18 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pablo Ram\u00f3n Jeria R\u00edos, 18 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Hern\u00e1n Enrique Biott Vidal, 22 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Gladys Pozo Marchant, 22 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfredo Corte Bernal, 26 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luis Enrique Alvarado Saravia, 32 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ricardo Hern\u00e1n Marcelle Ojeda, 33 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Edgardo Avil\u00e9s Venegas, 34 a\u00f1os<br>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0Guillermo S\u00e1ez Aravena, 40 a\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p>Por Cristian Morales Contreras<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la imagen, Rosa Mar\u00eda Lizama Barrientos, formalmente todav\u00eda tiene 15 a\u00f1os. El pelo largo y liso cae sobre sus hombros. Viste poler\u00f3n de cuello de tortuga\u00a0y luce un rostro&#8230; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/1973-la-historia-del-primer-consejo-de-guerra-realizado-en-la-region-de-magallanes\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":35389,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35388"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35388\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiopresidenteibanez.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}