En una sesión telemática, la Mesa Regional de Seguimiento de Mujeres Privadas de Libertad
Embarazadas con Hijos Lactantes informó esta semana en detalle los nuevos estándares que
establece la Resolución Exenta N.º 1426 (4 de marzo de 2025), que aborda la operación de los
espacios materno infantiles en las unidades penitenciarias de todo el país, como forma parte del
“Plan de Mejora de Condiciones Carcelarias para Mujeres” del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos.
Así lo destacó la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, quien lidera esta instancia
interinstitucional, en la que participan la SEREMÍA de Salud, Gendarmería, Servicio de Salud
Magallanes, Defensoría Penal Pública, Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y la
Defensoría de la Niñez. Este esfuerzo apunta a mejorar las condiciones de reclusión de mujeres
gestantes privadas de libertad y sus hijos(as) menores de dos años, a una mayor sensibilización del
personal penitenciario y a un resguardo de su atención médica y fortalecimiento del vínculo
materno-infantil.
Al respecto, se hizo una bajada de esta nueva normativa desde el nivel central, abordando en
detalle algunas disposiciones referidas a cómo se ingresará y se utilizará una sección materna
infantil. Todo esto, bajo el principio rector de garantizar en todo momento un trato humano y
respetar la dignidad inherente de las personas gestantes y/o con niños(as) lactantes que
permanezcan privadas de libertad, de acuerdo a estándares internacionales en la materia (Unicef).
“Esta resolución exenta, en el fondo, viene a proveer las instrucciones al personal de Gendarmería
respecto al trato que deben tener las personas y adolescentes gestantes o con niños(as) lactantes y
el funcionamiento de la misma sección materno infantil. Su definición es poder tener un espacio
diferenciado dentro de un establecimiento penitenciario, que cuente con una infraestructura
acondicionada y equipada adecuadamente, para poder recibir a personas gestantes con sus
hijos(as) y con acceso a espacios seguros para niños(as) que permitan su estimulación temprana,
debiendo todas las regiones del país contar con al menos una sección materna infantil para esta
población de especial protección”, subrayó.
Dentro de las priorizaciones, clasificación y segmentación, el documento se centra en ingresos y
egresos de la sección materno infantil, aborda el tema de los procedimientos penitenciarios,
regula el tema de salidas, traslados, régimen interno, registros, allanamientos, visitas,
encomiendas, el uso de la fuerza, régimen disciplinario y situaciones de emergencia. Además
contempla infraestructura penitenciaria, promoción y capacitación de los funcionarios que
trabajarán en esa sección.
Un aspecto novedoso dice relación ante casos de traslados operativos de personas gestantes
(Artículos 22-24), en que a nivel regional o interregional se considerará la condición de embarazo y
variables técnico-penitenciarias para determinar la unidad penitenciaria de destino. La medida no
se ejecutará si sus condiciones de salud no permiten realizarla sin riesgo para su embarazo, vida o
integridad personal.
Cuando se trate de traslados fuera de la región, éstos se harán preferentemente por vía aérea en
vuelo directo. En tanto, los traslados terrestres no podrán superar un máximo de seis horas, y con
al menos una detención para descanso, lactancia y uso de servicios higiénicos. En salidas o
traslados al exterior de madres con niños(as) lactantes se realizarán en vehículos distintos a los de
Gendarmería, sin usar las medidas de coerción, descartando además el uso de chaleco amarillo.
La autoridad sectorial enfatizó que “en el fondo, esto es parte del trabajo que ha marcado el sello
de nuestra gestión y una de las prioridades desde que asumimos, que no se había visto antes, que
es reducir la brecha de género al interior de las unidades penales. Particularmente de Punta
Arenas, donde se aloja la mayor cantidad de la población femenina, y cuya realidad estaba un
tanto postergada. Al respecto, no sólo trabajamos en la renovación de la Sección Femenina, sino
también en la ampliación de convenios para poder desarrollar un trabajo de reinserción con la
población penal. Y hoy día, se traduce también en hacernos cargo de la realidad de las mujeres que
se encuentran privadas de libertad con lactantes”.