Más de veinte libreros darán vida a una gran Feria del Libro por el Día del Patrimonio Regional

Hay libros que uno sale a buscar y otros que, simplemente, aparecen. Puede ser una novela que alguien recomendó hace años, un ejemplar usado que ya pasó por otras manos, un autor del que nunca habíamos oído hablar o ese libro que un niño escoge sin que ningún adulto alcance a entender muy bien por qué.

De esos encuentros inesperados estará hecha buena parte de la Feria del Libro que este domingo 25 de octubre reunirá en Punta Arenas a más de veinte libreros, en una jornada especial con motivo del Día del Patrimonio Regional.

Desde las 11:00 y hasta las 19:30 horas, El Arriero Restaurant, en Manantiales 759, cambiará por algunas horas su paisaje habitual. Entre mesas, conversaciones y actividades artísticas aparecerán cientos de libros nuevos y usados, con títulos para niños, jóvenes y adultos y una variedad que permitirá pasar de la literatura a la historia, del patrimonio al ensayo, de los clásicos a autores contemporáneos y de los libros ilustrados a aquellos ejemplares antiguos que, muchas veces, ya no son fáciles de encontrar.

La entrada será gratuita y la idea es que la feria no sea solamente un lugar para comprar libros. Habrá muestras artísticas y espacios para el diálogo, en una jornada concebida para recorrer sin apuro, conversar con los libreros, pedir una recomendación, hojear, descubrir y compartir en familia. 

Para Gonzalo Uribe, representante de El Arriero, precisamente allí está uno de los sentidos principales de la iniciativa, recuperar lugares de encuentro en torno a la cultura y la conversación.

“Queremos que durante un día los libros se tomen este espacio y nos permitan encontrarnos. Que vengan las familias, que recorran, que conversen con los libreros y que los niños puedan acercarse a los libros con libertad y curiosidad. Necesitamos más lugares donde podamos detenernos, conversar y compartir, y creemos que los libros son una hermosa manera de hacerlo”, señaló.

Entre libros nuevos y usados, títulos conocidos y otros que esperan ser descubiertos, la feria ofrecerá también esa experiencia difícil de reproducir fuera de estos encuentros, detenerse frente a una mesa, hojear sin apuro y dejarse sorprender.

Cristián Morales, uno de los libreros que estará presente en la muestra, destacó que buena parte del encanto de una feria está precisamente en esos hallazgos inesperados.

“Uno puede llegar buscando un libro y terminar encontrando otro que ni siquiera sabía que existía. Esa posibilidad de sorprenderse es parte de la magia de una feria. Queremos que la gente venga, mire, hojee, converse con los libreros y se dé tiempo para descubrir. Entre tantos títulos puede estar ese libro que, sin saberlo, uno estaba esperando”, señaló.

Y esa aventura puede comenzar desde muy temprano.

Uno de los propósitos de la jornada será acercar los libros a niños y jóvenes, pero sin convertir la lectura en una obligación. La invitación apunta también a madres, padres y adultos: acompañar a los más pequeños, permitirles escoger, preguntar qué les interesa y, sobre todo, mostrar con el propio ejemplo que leer también puede ser una forma de entretenerse.

Porque un niño que ve libros alrededor, que observa a sus padres leyendo o que tiene la posibilidad de escoger por sí mismo una historia comienza a relacionarse con ellos de una manera diferente. A veces todo parte por una ilustración, un personaje, una portada o una pregunta. Lo importante es que exista esa oportunidad.

La presencia de más de veinte libreros permitirá, además, reunir en un mismo lugar mundos muy distintos. Habrá ejemplares recién llegados a las librerías junto a libros usados que comienzan una segunda vida; títulos conocidos y pequeñas rarezas; lecturas para quienes ya tienen autores favoritos y alternativas para quienes simplemente quieran dejarse recomendar.

Esa convivencia entre lo nuevo y lo usado también dialoga con el sentido del Día del Patrimonio Regional. Los libros guardan memoria, pero no son objetos inmóviles: pasan de una generación a otra, conservan historias, registran épocas, acumulan anotaciones y vuelven a circular cada vez que alguien abre nuevamente sus páginas.

Por eso, más que una visita rápida, la propuesta para este domingo es regalarse un tiempo para recorrer. Mirar una mesa, abrir un libro al azar, preguntar por un autor, escuchar una conversación, participar de las actividades artísticas y dejar que los niños hagan su propia búsqueda.

Y quizás volver a casa con un libro bajo el brazo.

La Feria del Libro se realizará este domingo 25 de octubre, entre las 11:00 y las 19:30 horas, en El Arriero Restaurant, Manantiales 759, con entrada gratuita y actividades abiertas a toda la comunidad.

Una jornada para volver a una experiencia tan antigua como vigente. Se trata de encontrarse alrededor de los libros.