Todos aman a los Pingüinos, desde hace años esta especie ha captado la atención de miles de millones alrededor del mundo, no importan las edades, el Pingüino ha trascendido generaciones, llegando a aparecer múltiples veces en diversos documentales y películas de Hollywood.
Chile es uno de los países fuera de la Antártica con más especies de pingüinos del mundo, se han logrado alrededor de nueve especies distintas de pingüinos alrededor de todo su territorio nacional. Sobre este aspecto siempre ha sorprendido la poca capacidad del Estado de generar verdaderas políticas públicas que fomenten la conservación de estas especies, lo cual ha devenido en la constante reducción de sus colonias. Caso emblemático es el Pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), que este año 2025 fue declarado tardíamente como en peligro crítico de extinción.
Lamentablemente no es un caso aislado: el Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) una de las especies más emblemáticas de la Región de Magallanes, está pasando por una crisis en su población desde hace años. Hoy en día, la Isla Magdalena, principal colonia visitable en el lado chileno de la Patagonia de esta especie, sufre una reducción drástica de su población.
Y es que, en los últimos 26 años, la población de Pingüinos de Magallanes en la Isla se ha reducido dramáticamente. Entre el año 2000 y 2001 se estimaba la presencia de alrededor de 59.000 parejas reproductivas, el último aumento de población se pudo vislumbrar entre el año 2008 y 2009, con 63.000 parejas reproductivas. Pero ya para el periodo entre el 2018 y el 2019 la población se había reducido a 43.000 parejas reproductivas (Volkart, 2020). Pero en datos más recientes, según la Ficha de Participación Ciudadana para Clasificación de Especies del año 2022, elaborada por Alejandro Simeone Cabrera, expresaba una peor situación: solo quedaban 15.000 parejas de pingüinos en la Isla Magdalena.
Pero ya desde el año 2024 a nuestros días, los guardaparques de CONAF informaron a los guías turísticos que la Colonia de pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena se ha reducido a solo 6.000 parejas reproductivas, sin contar a los juveniles que son población flotante.
¿Por qué es importante revelar estos datos? Pues existe mucha desinformación sobre la actual situación que se vive en Isla Magdalena, esto en gran parte debido a que las instituciones no han actualizado los datos en sus páginas oficiales. Esto empeora cuando existen compañías de turismo que emiten información totalmente errónea y desactualizada, las cuales contratan “influencers” de redes sociales que reproducen esta información engañando al público gravemente.
¿Qué problema trae la desinformación al respecto? Lamentablemente, si no se informa sobre la triste situación que vive la colonia de Pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena, también provoca que no se tomen mayores medidas para aumentar la conservación en el Monumento Natural Los Pingüinos de Isla Magdalena. A esto se suma que tampoco se han realizado estudios actuales para identificar y tratar las causas de esta notable reducción de su población, los últimos estudios datan del 2019 precisamente.
Ahora bien, no se puede hablar de lo que está ocurriendo en Isla Magdalena sin hablar de lo que ocurrió en la emblemática Colonia de Pingüinos de Magallanes en Seno Otway. Seno Otway era la colonia de pingüinos de Magallanes más cercana a Punta Arenas, quedaba en el mismo continente y solo era necesario tomar un auto para llegar a ella. La colonia era la típica salida de fin de semana para muchas familias magallánicas, pero también fuente importante de tours turísticos, llegando a tener 70.000 visitantes en el año 2014. Entre 1992 y 1993 la colonia tenía alrededor de 1.400 parejas, al 2007 aumentó a 2.216 parejas reproductivas de pingüinos de Magallanes. Pero ya en 2014 había solo 250 parejas y a los años siguientes los pingüinos de Magallanes ya no volvieron a Seno Otway, ya entre 2019 y 2022, se reportaba que no quedaba ningún Pingüino en dicha zona.
Hay múltiples factores que se unen para explicar el por qué los pingüinos ya no volvieron a Seno Otway: la explotación minera de carbón de Mina Invierno en la isla Riesco que quedaba al frente de la colonia (la cual se detuvo oficialmente en 2019); la presencia de múltiples Salmoneras en Seno Skyring, situación poco favorable para la Fauna Marina; el aumento desproporcionado de turistas sin distancias de observación seguras para el pingüino en un corto lapso de tiempo y la depredación constante de perros en el territorio donde incluso una jauría de perros mató a 170 pingüinos el 2013.
Pero lo que refleja aún más la situación de Seno Otway es una verdad muy incómoda: no se hizo nada para evitar que la colonia desapareciera, las autoridades y la población solo observó sin actuar, nadie intentó salvarla y nadie intentó aumentar la protección de la colonia.
Los Pingüinos de Magallanes son una especie migratoria, cuando un lugar no es bueno para ellos, buscan otro, generalmente siguiendo su alimento principal, pescados pequeños, como la sardina. Hoy en día, las colonias más grandes de Pingüinos de Magallanes se encuentran en el lado Argentino de la Patagonia, entre Cabo Vírgenes y Punta Tombo por ejemplo. Es más, estas colonias han aumentado su población notablemente en el último tiempo y puede ser que muchos pingüinos del lado chileno hayan decidido quedarse por la costa atlántica.
Obviamente, la situación de Isla Magdalena es totalmente distinta a la de Seno Otway. En primer lugar, no tiene Salmoneras cerca, tampoco hay actividad minera que le pueda afectar, ni depredadores terrestres que puedan cazar al Pingüino. Solo la Skúa o Salteador Chileno (ave depredadora) puede significar una amenaza en tierra para los polluelos del pingüino, pero en los últimos años ha depredado más a la Gaviota Dominicana, que abunda en la Isla Magdalena en la actualidad.
Existen algunas teorías sobre la reducción de la población del Pingüino de Magallanes en Isla Magdalena, sobre todo en referencia al alimento y al cambio climático. A su vez han existido eventos que directamente han perjudicado a los pingüinos cuando migran hacia Brasil o Chiloé. Entre ellos se identifica un derrame de petróleo en Brasil el 2010 que afectó a 500 pingüinos. Esto se suma a numerosos varamientos registrados en los últimos años en las costas de Argentina, Uruguay y Brasil, los pingüinos encontrados mueren por hambre por culpa de la industria pesquera en los mares atlánticos. Ahora bien, lo anterior no explica en su totalidad la drástica reducción de población de decenas de miles que sufre la colonia de Isla Magdalena.
Pero otro factor que puede significar un impacto negativo en la colonia, es precisamente la presencia constante y numerosa de turistas dentro de la Isla Magdalena durante toda la época reproductiva. Esta es la única colonia de pingüinos de Chile donde se puede bajar y cruzar prácticamente toda la colonia a pie estando cerca de los pingüinos, contraviniendo las propias indicaciones de SUBPESCA sobre el avistamiento de pingüinos, que debe ser a 50 metros de distancia. Por experiencia como guía turístico en la misma isla, he visto cómo los pingüinos en ocasiones intentan atacar a los turistas cuando estos se acercan mucho a ellos, o en otros casos simplemente huyen asustados, mostrando claros niveles de estrés que debieran evitarse. No importa que los guías turísticos digan hasta el cansancio las reglas de la visita, estas son simplemente muy laxas y las personas en la isla son demasiadas, ni los guardaparques de CONAF son suficientes para controlar a tantas personas. Incluso si los guías son estrictos en la Isla Magdalena, las condiciones del sendero no permiten un control adecuado para evitar que los visitantes estresen a los pingüinos.
Todo esto puede ayudar a explicar por qué los Pingüinos están buscando otros lugares para vivir alrededor de la Región de Magallanes e incluso quedándose en el lado argentino de la Patagonia. Hoy en día se sabe que los pingüinos de Magallanes están poblando las Islas Tucker, la Isla Cayetano y la Isla Carlos III en el lado sur del Estrecho de Magallanes, islas de más difícil acceso para los humanos.
En Isla Magdalena, la distancia mínima de observación es de apenas 2 metros de distancia, el sendero cruza gran parte de la colonia y la Isla tiene visitantes todos los días, desde que los pingüinos regresan a su colonia en finales de septiembre y comienzos de octubre, hasta que se van en Marzo. A menos que haya mal clima, los pingüinos tienen que soportar la presencia de en promedio 500 personas diarias fácilmente todos los días.
Lo más delicado, es que los pingüinos de Magallanes vienen a Isla Magdalena a reproducirse. Es decir, que se enfrentan a mares de gente en la época en que precisamente pueden producir un aumento de su población.
De igual forma, hay estudios que han indicado levemente que puede existir un efecto positivo de la presencia humana en la colonia de Isla Magdalena, pues ahuyenta posibles depredadores que afecten al pingüino. Pero a día de hoy, esto no puede ser utilizado como excusa para no aumentar las medidas de conservación en la Isla Magdalena para evitar que desaparezca una colonia de pingüinos que lleva allí desde antes que Hernando de Magallanes llegara a la zona hace 500 años.
La presencia del Pingüino de Magallanes ha sido constante en la Isla durante cientos de años y se deben tomar medidas para evitar que esa presencia sea interrumpida por culpa nuestra.
¿Qué se puede hacer para mejorar?
A pesar de que personalmente puede que reciba críticas por apuntar esta realidad, parece prudente que se aumenten los límites a la cantidad de visitantes que pueden llegar a la isla por día y también la cantidad de turistas que pueden estar dentro de la isla a la vez. También debe restringirse más la distancia a la que se deben observar los pingüinos. Incluso en la Antártica, se recomienda observar a los pingüinos a una distancia segura de cinco metros. Sumando a esto, lo ideal es que el sendero se reduzca en tamaño y se establezca un sólo mirador elevado con pilotes para evitar erosionar más el hábitat del Pingüino de Magallanes, con esto también se evita que los turistas circulen por gran parte de la colonia.
La población de pingüinos en Isla Magdalena claramente se ha reducido en más de un 85% en los últimos 10 años. Estamos en una situación crítica, tanto desde el punto de vista ecológico como turístico. Si esa colonia sigue la misma dirección que en los últimos años, va a desaparecer dentro de poco, y con eso van a desaparecer también cientos de puestos laborales, afectando gravemente la economía de la Región de Magallanes. Y si bien existen más colonias de pingüinos de Magallanes en nuestra región austral, no puede ser que sigamos la lógica de explotar a los pingüinos hasta que desaparezcan de cada isla y de cada colonia del sur de Chile hasta que no quede ninguno más.
Hay experiencias de conservación combinadas con turismo que revelan muy buenos indicadores, como lo es el caso de la Reserva Natural Pingüino Rey en Tierra del Fuego. Allí, gracias a un turismo con estrictas reglas de observación, la cantidad de Pingüinos Rey ha aumentado drásticamente en los últimos 10 años. Donde empezaron con apenas 8 pingüinos Rey, hoy en día pueden verse más de 200 individuos, sumando parejas reproductivas y población flotante. En esa Reserva si se respetan los límites de distancias de observación establecidos por las mismas instituciones y la gente no se puede acercar a los Pingüinos, que es lo más importante.
¿Qué quiere decir esto? Que hay esperanza de salvar la Isla Magdalena, pero se deben acciones para ello y reducir al máximo todo posible impacto negativo antrópico en la colonia de pingüinos de Magallanes.
No dejemos que se pierda otro hogar de Pingüinos en nuestro país. Si nosotros no cuidamos nuestra Fauna Nativa, nadie lo hará. Alguien que ama la naturaleza, jamás va a sacrificar la tranquilidad de la Fauna Nativa por una experiencia pagada.
Por Cristóbal Sepúlveda Concha

