Con mucho dolor y pena comunico el sensible fallecimiento de mi tío abuelo Lorenzo Giner, quien disfrutó de una extensa vida digna de ejemplo a seguir, una persona integra, honesta, de buen humor y al cuál nunca le vi un mal ejemplo, en él veía reflejado a mi propio abuelo, su hermano Agustín, ahora ya están juntos y esos vozarrones suenan fuerte en lo más alto, ahí estarás también al fin con la tía Ester, con mi abuela Ermelinda, el tío Miguel, la tía Ana, la tía Isabel, la tía Oriana, el tío Antonio, y un largo etcétera de la ahora llamada familia celestial, esa que dejó huellas imborrables en los que tuvimos la dicha de conocerlos o saber de ellos, se va el último viejo lindo, no sabes cuánto te extrañaré viejo roble, me quedarán por siempre todas las conversas, risas y abrazos que pude compartir todos éstos últimos años, buen viaje al más allá tío, gracias por todo y como me dirías encogiendo los hombros, cuándo te decía que tenías que llegar a los 100 años y me decías, «para qué, son muchos años ya», y claro que si, 98 años de buen vivir! El Así es, Así es se recordará por siempre, descansa en paz tío y por favor dale un abrazo fuerte a mi Nono!, los quiero mucho.
LORENZO GINER DE LA ROSA (q.e.p.d)

