Bicentenario de Chiloé reunió en Punta Arenas a autoridades, cultura e historia compartida

Con una ceremonia marcada por la historia, la música y el reconocimiento al aporte de la comunidad chilota a Magallanes, se realizó este domingo en el Teatro Municipal José Bohr la Gala Conmemorativa del Bicentenario de Chiloé, en el marco de los 200 años de su incorporación a Chile.

La actividad reunió al ministro del Interior, Claudio Alvarado Andrade; al gobernador regional Jorge Flies Añón; a la delegada presidencial regional, Ericka Farías Guerra; al alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez, y a la alcaldesa de San Gregorio, Jeannette Andrade Ruiz. Desde Chiloé participaron el alcalde de Castro, Baltazar Elgueta Cheuquepil, y el alcalde de Ancud, Andrés Ojeda Care, además de concejales de Castro. También asistieron los delegados presidenciales provinciales de Última Esperanza y Tierra del Fuego, seremis, directores de servicios, concejales de Punta Arenas y representantes del Ejército y la Armada. El gobernador de Los Lagos, Alejandro Santana, se hizo presente mediante un saludo en video.

La relación histórica entre Chiloé y Magallanes atravesó las distintas intervenciones. Radonich recordó que desde Chiloé zarpó en 1843 la Goleta Ancud, cuya expedición permitió concretar la toma de posesión del Estrecho de Magallanes para Chile, mientras que Elgueta llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre Castro y Punta Arenas.

El presidente del Centro Social Hijos de Chiloé, Faustino Aguilar Aguilar, destacó la hazaña de quienes realizaron aquella travesía, en vísperas de cumplirse este 21 de septiembre 183 años de la toma de posesión del Estrecho.

Por su parte, Danilo Pozo Andrade, presidente de la Corporación Cultural de Desarrollo e Innovación Chiloé, destacó la necesidad de transmitir la historia y la identidad chilota a las nuevas generaciones. El programa continuará durante el segundo semestre con actividades en Punta Arenas, San Gregorio, Porvenir, Cabo de Hornos y Puerto Natales, con participación de historiadores, músicos y exponentes culturales. “Que Chiloé y Magallanes sea una historia compartida de aquí a 100 años más”, expresó.

Una de las intervenciones que mayor respuesta generó fue la del gobernador Jorge Flies, interrumpida en cuatro oportunidades por aplausos. Además de recorrer la historia común de ambos territorios, planteó la necesidad de avanzar en una mayor conectividad aérea y marítima entre Chiloé y Magallanes y reiteró el llamado para establecer permanentemente el 21 de septiembre como feriado regional, en reconocimiento a la toma de posesión del Estrecho.

El ministro del Interior, Claudio Alvarado, destacó a su vez que la incorporación de Chiloé a Chile no significó la pérdida de su identidad, sino que enriqueció al país con su cultura y tradiciones. Al abordar el aporte de generaciones de chilotes al desarrollo austral, afirmó que “la historia de Magallanes también se escribe con manos chilotas” y agregó: “La Goleta Ancud nos recuerda de dónde venimos. La historia de Magallanes y Chiloé nos demuestra todo lo que somos capaces de construir juntos”.

La jornada contempló reconocimientos al historiador Winston Alarcón Cárdenas; a Luisa Quezada, por su trabajo comunitario y la preservación de la presencia chilota en el Barrio 18 de Septiembre; al escritor e investigador Mario Isidro Moreno; y, de manera póstuma, al escritor Aristóteles España Pérez, cuya distinción fue recibida por su hermano Álvaro.

También fueron reconocidos Carlos Bianchi Chelech, Claudio Radonich, Jorge Flies, Claudio Alvarado y Baltazar Elgueta, por sus respectivas contribuciones a la puesta en valor de la historia, la cultura y los vínculos entre Chiloé y Magallanes.

La cultura tuvo un espacio central con la presentación del Ballet Folclórico Municipal de Punta Arenas, dirigido por Óscar Carrión, que llevó al escenario expresiones tradicionales como la trastrasera, Linda la Minga y una representación de la Pincoya. Posteriormente, el Conjunto Folclórico Chalihué entrelazó en su presentación las tradiciones chilotas y magallánicas.

La ceremonia finalizó con los asistentes entonando los himnos de Magallanes y de Chiloé, cerrando simbólicamente una jornada dedicada a recordar dos siglos de historia y los profundos lazos que continúan uniendo a ambos territorios.