El Bloque Productivo de Última Esperanza manifiesta su preocupación y lamenta que las voces,
antecedentes y propuestas planteadas durante los últimos meses, pese a haber sido presentadas
oportunamente ante distintas autoridades, no hayan sido consideradas en la decisión final respecto de
la modalidad y programación de las obras de mejoramiento del Aeródromo Teniente Julio Gallardo de
Puerto Natales.
Durante este período, el Bloque Productivo ha sido enfático en señalar que el mejoramiento de la
infraestructura aeroportuaria es necesario y urgente, particularmente por razones de seguridad y
conectividad. Sin embargo, también hemos advertido reiteradamente que la planificación y ejecución de
estas obras debe considerar la realidad económica y productiva de la Provincia de Última Esperanza y,
especialmente, la importancia de la temporada de mayor producción por la mayor demanda que se
suele tener en ese periodo para las distintas actividades que dependen directa e indirectamente de la
conectividad aérea.
Hoy se ha concretado la licitación de los trabajos de mejoramiento del Aeródromo Teniente Julio
Gallardo, situación que valoramos desde la perspectiva de la necesidad de contar con una
infraestructura aeroportuaria segura y adecuada para el futuro de Puerto Natales y de la Región de
Magallanes.
Valoramos la obra, pero no podemos dejar de señalar nuestra preocupación por la forma y el período en
que se ha definido su ejecución, considerando que las restricciones operacionales previstas coinciden
con una etapa especialmente relevante para la actividad turística y económica de nuestra provincia.
Para Última Esperanza, esto no representa solamente una dificultad para el sector turístico. La
conectividad aérea tiene efectos directos sobre el comercio, gastronomía, alojamiento, transporte,
servicios turísticos, trabajadores, proveedores y diversas actividades económicas que conforman el
tejido productivo local.
“Por esta razón, como Bloque Productivo consideramos que, aun cuando la decisión respecto de la
ejecución de las obras ya se encuentra en una etapa avanzada, todavía existe un espacio de trabajo que
debe ser aprovechado para disminuir sus impactos y evitar que esta situación continúe perjudicando el
desarrollo de la Provincia de Última Esperanza”, señaló Srta. Adriana Aguilar, vocera del Bloque
Productivo de Última Esperanza.
HOY EL DESAFÍO ES MITIGAR LOS IMPACTOS
Como sector productivo no queremos quedarnos solamente en la crítica.
Queremos avanzar.
Por ello, el Bloque Productivo plantea la necesidad de establecer una mesa de trabajo formal,
permanente y con capacidad de coordinación, en la que participen las autoridades competentes,
organismos públicos, municipios, líneas aéreas y representantes del sector productivo.
Esta mesa debe permitir abordar medidas concretas relacionadas con:
Conectividad aérea y coordinación con las líneas aéreas.
Alternativas de conectividad terrestre y fortalecimiento de los pasos fronterizos, especialmente
Dorotea.
Mantención y conservación de las rutas utilizadas como alternativas de conectividad.
Información oportuna respecto del avance y programación de las obras.
Seguimiento del proceso de ejecución y cumplimiento de los plazos.
Medidas económicas para empresas y trabajadores que puedan verse afectados.
Acciones de promoción turística durante y después del período de intervención.
Un programa extraordinario de recuperación de la demanda turística una vez finalizadas las
obras.
Nuestro objetivo es que ninguna decisión adicional relacionada con la ejecución de las obras se adopte
sin considerar sus efectos sobre el territorio y sin una adecuada coordinación con quienes desarrollan
sus actividades económicas en la Provincia de Última Esperanza.
UNA OBRA NECESARIA NO DEBE TRANSFORMARSE EN UN FRENO PARA EL DESARROLLO
Como Bloque Productivo reiteramos que no estamos en contra del mejoramiento del Aeródromo
Teniente Julio Gallardo. Por el contrario, entendemos que contar con una infraestructura aeroportuaria
segura, moderna y adecuada es fundamental para el futuro de Puerto Natales y de la Región de
Magallanes, indicó Pablo Ampuero Vocero del Bloque Productivo de Última Esperanza.
Lo que hemos solicitado es que esta inversión pública se ejecute considerando las características
particulares de nuestro territorio y procurando compatibilizar la necesaria ejecución de las obras con la
continuidad de la actividad económica y la protección del empleo.
La Provincia de Última Esperanza ha realizado durante años un esfuerzo significativo para posicionarse
como uno de los principales destinos turísticos de Chile. Una interrupción importante de su conectividad
durante temporada alta puede generar efectos que no necesariamente terminan cuando concluyen las
obras.
Por eso, la mitigación debe comenzar ahora y la recuperación debe planificarse desde ya.
Desde el Bloque Productivo hacemos un llamado a las autoridades nacionales, regionales y comunales a
abrir esta instancia de diálogo y trabajo conjunto.
TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO DE CONSTRUIR SOLUCIONES.
Nuestro compromiso como sector productivo es seguir aportando antecedentes, propuestas y
alternativas que permitan que las obras se ejecuten de manera adecuada, pero que al mismo tiempo
Puerto Natales, Torres del Paine y la Provincia de Última Esperanza puedan mantener su actividad,
proteger sus empleos y continuar avanzando en su desarrollo.

