Las próximas elecciones internas del Frente Amplio nos encuentran en un momento importante. No
solamente porque debemos elegir a quienes asumirán distintas responsabilidades dentro del partido,
sino porque tenemos la oportunidad de conversar sobre algo mucho más profundo: qué Frente Amplio
queremos construir en Magallanes y qué papel queremos jugar en el futuro de nuestra región.
Para quienes vivimos en Magallanes, hablar de descentralización no es una discusión teórica. La
sentimos cuando decisiones que afectan nuestro territorio se toman a miles de kilómetros, cuando una
política pública diseñada con criterios nacionales no logra responder a nuestra realidad o cuando
debemos explicar, una y otra vez, que vivir y desarrollarse en una zona extrema tiene condiciones
distintas.
Por eso necesitamos un Frente Amplio profundamente regionalista. Un Frente Amplio que mire a Chile
desde Magallanes y no permanentemente a Magallanes desde Santiago.
Lo anterior no significa aislarnos del país. Significa entender que Chile es diverso y que avanzar en
descentralización supone confiar realmente en las regiones, entregándoles la autonomía necesaria
para tomar las decisiones pertinentes a los territorios. Vivienda, conectividad, infraestructura, empleo,
industrialización y desarrollo productivo requieren políticas construidas considerando nuestra realidad
territorial.
Ese desafío también nos obliga a mirar hacia adentro. Necesitamos fortalecer nuestra conducción
política, planificación, equipos de trabajo, rendición de cuentas y una hoja de ruta clara.
Pero principalmente necesitamos hacer del territorio el centro de nuestra acción política. Eso significa
estar presentes en Punta Arenas, Natales, Porvenir, Puerto Williams y en las distintas comunidades
de nuestra extensa región. Significa conversar con organizaciones sociales ligadas a la educación, las
ciencias, la salud, la cultura, el cuidado del medio ambiente, entre otras que hoy están siendo
profundamente golpeadas por el gobierno de turno. Así como también sindicatos, estudiantes,
trabajadores y actores productivos. Escuchar antes de elaborar posiciones y construir propuestas
desde los problemas y aspiraciones de quienes habitan Magallanes. Porque un partido regionalista
debe construirse también desde el territorio.
Tenemos además la motivación de formar nuevos liderazgos. Necesitamos acompañar desde ahora a
mujeres y hombres vinculados con sus comunidades, con herramientas políticas y técnicas, capaces
de asumir responsabilidades y representar un proyecto colectivo. Los resultados electorales deben ser
consecuencia de un trabajo político sostenido, no el único propósito de nuestra organización.
También debemos ampliar la confianza en nuestro proyecto. Reencontrarnos con quienes se han
alejado de la política y conversar con quienes quizás nunca han visto en el Frente Amplio un espacio
propio. Eso no se consigue solamente con discursos. Se consigue estando presentes, escuchando,
trabajando y demostrando que la política puede ser una herramienta útil para mejorar la vida de cada
habitante de nuestra región.
Por eso estas elecciones internas no son un punto de llegada. Son un punto de partida.
He decidido ser parte de este desafío porque creo que podemos construir un Frente Amplio más
abierto, organizado, territorial y profundamente magallánico. Un partido con capacidad crítica, pero
también con capacidad de construir propuestas junto a las comunidades. Un partido inclusivo y con
espacio de participación y decisión para las nuevas generaciones que mucho tienen que aportar a
nuestra sociedad.
Creo en un Frente Amplio que mire a Chile desde Magallanes. Que defienda la descentralización no
solamente en nuestros discursos, sino también en nuestra propia manera de hacer política.
Porque confiar en las regiones significa también confiar en nuestra capacidad para pensar,
decidir y construir nuestro propio futuro.
Marco Uribe Saldivia
Candidato a Presidente Regional
Frente Amplio Región de Magallanes y de la Antártica Chilena

