Seguridad, conectividad, crecimiento y desarrollo: el llamado del Bloque Productivo para proteger a Última Esperanza

El Bloque Productivo ha reiterado que la conservación del aeródromo es una inversión necesaria
y que la seguridad operacional constituye una prioridad compartida por todos los sectores. No
obstante, manifiesta su preocupación por los efectos que podría generar una disminución
significativa de la operación aérea durante los meses de enero, febrero y marzo, período en que
las empresas y las aerolíneas definen inversiones, programaciones y niveles de operación para la
temporada alta.
Para los gremios, la conectividad aérea representa mucho más que un medio de transporte.
Constituye una infraestructura estratégica que permite sostener la actividad económica, fortalecer
el empleo, facilitar el acceso a servicios esenciales y mantener el dinamismo de una provincia
que, por su condición geográfica, depende de una adecuada conexión con el resto del país.
Gestiones para encontrar una solución
En reunión con el Seremi de Obras Públicas de Magallanes, los representantes del Bloque
Productivo solicitaron conocer los antecedentes técnicos que sustentan la programación
propuesta y analizar alternativas que permitan compatibilizar la ejecución de las obras con la
continuidad de las operaciones aéreas.
Posteriormente, durante un encuentro con el Gobernador Regional de Magallanes y de la
Antártica Chilena, se obtuvo el compromiso de llevar el planteamiento de la provincia ante las
autoridades del nivel central, con el propósito de avanzar hacia una pronta definición.
Paralelamente, los gremios continúan sosteniendo reuniones con parlamentarios de la Región de
Magallanes y con los municipios de la Provincia de Última Esperanza, buscando consolidar una
postura transversal que represente los intereses del territorio.
Una decisión que trasciende la infraestructura
El Bloque Productivo sostiene que la programación de estas obras tendrá efectos que van más
allá del funcionamiento del aeródromo. La forma en que se ejecute esta inversión incidirá en la

capacidad del territorio para sostener su actividad económica, mantener el empleo y continuar
generando oportunidades para sus habitantes.
Por ello, la propuesta presentada a las autoridades busca compatibilizar la ejecución de una obra
indispensable con una programación que permita mantener la conectividad aérea durante el
período de mayor actividad de la provincia.
Pablo Ampuero: «La seguridad debe ir de la mano con la
protección de nuestra comunidad»
Uno de los voceros del Bloque Productivo, Pablo Ampuero, reiteró que el objetivo no es
cuestionar la necesidad de las obras, sino encontrar una programación que resguarde tanto la
seguridad como el bienestar de las personas.
«Siempre hemos dicho que la seguridad de los usuarios es una prioridad y nadie pone eso en
discusión. Pero tampoco podemos perder de vista el profundo impacto social que una reducción
prolongada de la conectividad tendría sobre toda nuestra comunidad. Afectaría el empleo, los
servicios locales, la conectividad de las familias y también situaciones tan sensibles como las
aeroevacuaciones. Esperamos que prevalezca el diálogo para encontrar una solución que
permita ejecutar las obras sin perjudicar a nuestra provincia.»
Adriana Aguilar: «La conectividad es una condición para el
crecimiento y el desarrollo de Última Esperanza»
Adriana Aguilar Lagos, una de las voceras del Bloque Productivo, señaló que la conectividad
aérea constituye una herramienta estratégica para el desarrollo de la provincia y que las
decisiones que hoy se adopten tendrán efectos que trascienden a un solo sector productivo.
«En un territorio extremo como Última Esperanza, la conectividad es una condición habilitante
para el crecimiento. Permite que las empresas inviertan, que se generen nuevos empleos, que
emprendedores desarrollen sus proyectos y que las personas accedan a mejores oportunidades.
También fortalece la competitividad de nuestro territorio y entrega la certeza que requieren
quienes deciden invertir, trabajar o visitar la provincia. Por eso creemos que la seguridad
operacional y el desarrollo deben avanzar de la mano. Nuestro planteamiento nunca ha sido
detener las obras, sino encontrar una programación que permita ejecutarlas protegiendo el
crecimiento, el empleo y la calidad de vida de quienes vivimos en Última Esperanza.»
El Bloque Productivo reiteró su disposición a seguir colaborando con las autoridades para
construir una solución que permita ejecutar las obras con los más altos estándares de seguridad,
resguardando al mismo tiempo la conectividad, el crecimiento económico, la generación de
empleo y el desarrollo sostenible de la Provincia de Última Esperanza.