Con el objetivo de fortalecer la prevención y detección temprana del cáncer
cervicouterino, el Servicio de Salud Magallanes incorporó dentro de sus estrategias de
tamizaje el test de PCR para Virus Papiloma Humano (VPH), examen que ya se encuentra
disponible en toda su Red Asistencial.
Esta innovadora iniciativa es procesada en el Laboratorio de Biología Molecular del
Hospital Clínico de Magallanes. La implementación comenzó el 1 de diciembre de 2025 en
periodo de marcha blanca y, desde el 2 de enero del presente año, funciona en régimen.
La estrategia contempla el tamizaje del segmento de personas con útero entre 35 y 45
años, beneficiarias de FONASA e inscritas en establecimientos públicos de salud.
Al respecto, la matrona asesora del Servicio de Salud Magallanes, Patricia Cárdenas, dijo
que este nuevo examen corresponde a una prueba de mayor precisión que complementa
el tradicional Papanicolau (PAP), permitiendo un diagnóstico más certero. “En la Red
Asistencial de Magallanes, existe el Papanicolau (PAP) para la detección temprana del
cáncer cervicouterino y desde diciembre de 2025, se inicia una nueva estrategia que es el
Test de PCR para Virus Papiloma Humano (VPH), en el grupo etario específico de mujeres
y personas con útero de 35 a 45 años; este examen es más preciso y nos permite a través
de biología molecular determinar los genotipos específicos del virus del papiloma
humano”, señaló la matrona.
En cuanto al procedimiento, la profesional indicó que la toma de muestra tiene similitudes
al PAP. “Este examen se toma de igual manera que el PAP, para eso necesitamos el
espéculo que se introduce a nivel de nuestra vagina para fijar el cuello uterino que se
encuentra en esta zona, y a través de un cepillo especial que tiene unas celdas específicas
que nos permite tomar una muestra celular, se introduce y realizan 5 giros en 360 grados,
produciéndose un barrido para adquirir la mayor cantidad de células y se deposita en este
medio, que tiene un líquido que preserva estas células, se agita un poco y se deja a
temperatura ambiente para ser derivado al laboratorio de biología molecular”, explicó.
Por su parte, Gustavo Uribe, tecnólogo médico del establecimiento, destacó que uno de
los principales aportes de esta técnica, es la información que entrega a la persona usuaria.
“Esta técnica tiene múltiples beneficios, entre ellos la detección temprana de la infección,
antes que se produzcan lesiones precancerosas o cancerosas y, aumenta la capacidad
analítica del PAP, que es de un 50 a 80%, a sobre el 90% lo que nos permite detectar un
mayor número de casos reales por papiloma humano”, precisó.
El procesamiento de las muestras se realiza mediante la técnica de reacción en cadena de
la polimerasa (PCR), agrega el tecnólogo, implementada en la Red Asistencial de
Magallanes desde el año 2020, en el contexto de la pandemia por COVID-19, lo que
permitió fortalecer las capacidades diagnósticas del laboratorio regional.
Además, señala respecto del proceso de laboratorio, que con las muestras que llegan
desde APS, se hace un listado donde se anota el número, asegurando el orden y que cada
resultado corresponda a su muestra, posteriormente se preparan las muestras para
trabajar con ellas. “Preparado el material a utilizar, iniciamos el proceso de extracción,
cargando cada una de las muestras en nuestras tiras de extracción. También por tanda de
PCR y extracción para evitar contaminación, limpiamos la pipeta entre cada carga de
muestras, agregando por tanda de extracción un control negativo que nos confirma que
no hay contaminación entre las muestras (…) Cargadas las muestras ya se puede pasar al
equipo de extracción; el equipo procede con una serie de lavados y mezcla la muestra con
unos bits magnéticos que se adhieren al material genético presente en la muestra, lo que
nos da un eluido, que es el concentrado de material genético que se encuentra en cada
muestra. El proceso tiene una duración de 40 minutos”, puntualiza Gustavo Uribe.
El proceso culmina con la carga del material en equipo de PCR para la detección de cada
uno de los genotipos presentes en la muestra.
Cabe consignar que el desarrollo del cáncer cervicouterino suele ser silencioso y puede
tardar más de una década en manifestarse tras la infección por el virus. En este sentido, la
vacunación contra el VPH —dirigida a niños y niñas que cursan 4° año básico (9 años) e
incorporada en el Programa Nacional de Inmunizaciones— constituye la estrategia más
efectiva a largo plazo, acotó Patricia Cárdenas.
Agregando la profesional que, “el hecho de incluir este examen específico y preciso, nos
va a permitir detectar en las etapas iniciales el cáncer cervicouterino, lo que tiene una
sobrevida del 90%, de ahí la importancia de adquirir estas nuevas estrategias para
eliminar el cáncer cervicouterino en las personas con útero”, concluyó la matrona.
En Chile, aproximadamente 700 mujeres fallecen cada año a causa de esta patología, pese
a que se trata de una enfermedad prevenible y susceptible de ser detectada
oportunamente mediante pesquisa precoz.

