En verano, Puerto Natales se transforma: aumenta la llegada de
visitantes, se intensifica la operación turística y la ciudad se vuelve una vitrina de la Patagonia por su
inmensidad y variedad de vistas, y punto de partida de rutas marítimas que recorren los fiordos. En
ese escenario, la salmonicultura aparece no sólo como parte del paisaje productivo, sino también
como un elemento que dialoga con el turismo, a través de servicios, conectividad marítima y
experiencias que permiten comprender cómo se vive y trabaja en el territorio.
A partir de su presencia en la zona, AquaChile observa que, durante la temporada turística, la
interacción entre ambas actividades se vuelve más visible: la demanda por servicios locales crece, se
intensifica la operación marítima y aumentan las oportunidades de vincular a visitantes con la
realidad productiva de Magallanes.
En este contexto, Antonieta De La Barra, encargada de Asuntos Públicos en Magallanes de la
empresa, comentó que “creemos que el turismo y la salmonicultura pueden ir de la mano cuando se
gestiona la convivencia con diálogo, transparencia y exigencias claras. En Puerto Natales, esa
relación se ve tanto en tierra como en los fiordos, donde la actividad productiva forma parte de la
realidad local que muchos visitantes quieren conocer.”
Desde el ámbito local, la discusión se observa como una oportunidad para potenciar el destino,
diversificar su relato y gestionar la convivencia de actividades con reglas claras. La alcaldesa Ana
Mayorga Bahamondes comentó que “durante la temporada estival observamos una convivencia
que, bien gestionada, puede ser virtuosa para la comuna. El turismo incrementa fuertemente la
demanda por servicios, comercio y conectividad, mientras que la salmonicultura aporta estabilidad
laboral y continuidad económica en un período donde muchas actividades son temporales. Esto
permite que Puerto Natales mantenga un funcionamiento más equilibrado durante todo el año,
fortaleciendo el empleo local y el dinamismo de la ciudad”.
Esta relación se expresa también en la experiencia de quienes recorren los fiordos de Magallanes.
Cruceros Skorpios ha incorporado visitas a pontones como parte de sus recorridos, permitiendo que
pasajeros conozcan en terreno el trabajo asociado a la salmonicultura y su impacto en la región, en
un formato guiado y contextualizado dentro del paisaje patagónico.
Al respecto, Don Constantino Kochifas, representante de la compañía Naviera y Turismo Skorpios
S.A., mencionó que “incorporamos la visita a la Casa Abierta de AquaChile porque permite a los
pasajeros conocer cómo se desarrolla la salmonicultura en el territorio. Durante la navegación por
los fiordos pueden observar centros de cultivo y relacionar esa información con lo que ven en el
paisaje, lo que es muy valorado por los visitantes. Esta experiencia genera una comprensión más
cercana de la identidad productiva de Magallanes y muestra una convivencia natural entre turismo y
actividad acuícola”.
Ese acercamiento se refuerza en tierra con la Casa Abierta de AquaChile en Puerto Natales, un
espacio de divulgación que permite profundizar el conocimiento sobre la salmonicultura, sus
procesos productivos y su relación con el territorio, aportando a una comprensión más completa por
parte de visitantes y comunidad local.
Desde el municipio, valoran este espacio, ya que contribuye a generar confianza, transparencia y
conocimiento mutuo entre la comunidad, la industria y quienes visitan Puerto Natales. “Espacios
como la Casa Abierta de AquaChile permiten acercar una actividad productiva relevante a las
personas, mostrando cómo se desarrolla, cuáles son sus procesos, sus desafíos y también sus
compromisos con el territorio y el medio ambiente”, concluyó la alcaldesa Ana Mayorga.
El verano en Puerto Natales deja una idea simple: el turismo no ocurre en un territorio vacío. Ocurre
en una región que trabaja y produce, y donde la experiencia del visitante se vuelve más completa
cuando incorpora esa realidad. Las visitas a pontones, los recorridos por los fiordos y espacios como
Casa Abierta muestran una oportunidad: que turismo y salmonicultura convivan de manera visible y
ordenada, bajo estándares, transparencia y diálogo, fortaleciendo un relato regional que combine
naturaleza, cultura y actividad económica local.

