Que los consumidores sean cada vez más conscientes de sus derechos y que el mercado respete las reglas del juego son dos elementos que van a permitir cambiarle la cara al mercado, aunque para lograrlo se requiere de participación y organización ciudadana.
Una de las fórmulas para fomentar la participación es mediante la creación de las Asociaciones de Consumidores, que hasta ahora suman más de 70 a nivel nacional, aunque en nuestra región queda tarea pendiente, pues aún no se ha conformado ninguna.
La Directora Regional del SERNAC, Pamela Ramírez, explica que gracias a la reforma de la Ley del Consumidor del año 2004 se vio facilitada la creación de este tipo de organizaciones, haciendo más ágil el trámite, similar al que deben realizar las empresas al constituirse en gremios.
Ramírez explica además que dicha reforma legal puso a disposición de este tipo de organizaciones ciudadanas un Fondo Concursable para financiar proyectos, el que alcanzó a los 304 millones sólo este año 2010.
Estos recursos están destinados a financiar proyectos que tengan como propósito orientar y educar a los usuarios, hacer estudios, realizar investigaciones en temas de consumo, proponer medidas y participar en los procesos de fijación de tarifas de los servicios básicos domiciliarios.
La Directora agrega que la Ley no sólo les entregó recursos y facilitó la creación de las asociaciones de consumidores, sino que les dio la posibilidad de presentar juicios colectivos.
"Hasta antes de la reforma, aunque muchos consumidores estuvieran afectados por un mismo problema, estaban obligados a presentar cada uno un juicio. Con la reforma eso cambió y las Asociaciones de Consumidores pueden presentar una demanda para defender los derechos de muchos usuarios afectados por el mismo problema. Lo mismo que puede hacer el Sernac o un grupo de 50 o más afectados", explica Ramírez.
La fuerza que ha adquirido este movimiento en la conciencia de los consumidores a nivel nacional ha dado resultados. La prueba la entregan las cifras de la encuesta CERC, que indican que los consumidores están más activos e informados: el 62% de ellos castiga dejando de comprar a las empresas que no los respetan y el 82% de los consumidores está dispuesto a reclamar por esa causa.
Pamela Ramírez espera que en nuestra región pronto se constituyan muchas de estas asociaciones de consumidores, las que por la experiencia de otros países se han constituido en agrupaciones de gran poder, logrando influir positivamente en los mercados. Pero que además son capaces de trabajar codo a codo, en complemento, con las empresas y los proveedores en busca de soluciones a sus problemas.